La Paz.- El campesinado boliviano se movilizará hoy para defender la accidentada Asamblea Constituyente, cuyo reinicio fue postergado la víspera tras nuevas amenazas a la integridad de los redactores de la futura Carta Magna. Mientras supuestos universitarios sucreños realizan una vigilia en las inmediaciones del Teatro Gran Mariscal Sucre, varios sectores sociales se organizan para impedir agresiones a los constituyentes, como las acaecidas el pasado día 9.
Para ello, los grupos originarios preparan el bloqueo de algunas carreteras y un cerco alimenticio a esta ciudad, hasta que el Comité Interinstitucional de Chuquisaca abandone sus medidas de presión y posibilite la reanudación de las sesiones plenarias.
Damián Condori, líder de la Federación Unica de Trabajadores de Pueblos Originarios de Chuquisaca, ratificó dichas medidas y anunció que otros sectores también se organizan en defensa de la Asamblea.
“Nuestros hermanos de las centrales provinciales de Sucre van a encabezar las medidas y además llegarán de otras provincias para reforzar la vigilia y fortalecer el cerco”, aseguró.
A su vez, el asambleísta Esteban Urquizu advirtió que el sector campesino fue demasiado tolerante con las mencionadas agresiones, y ahora garantizará a cualquier precio la entrega de la nueva Constitución el próximo 14 de diciembre, su fecha final.
La cúpula de la Constituyente de Bolivia postergó el reinicio de las sesiones plenarias, pues varios de sus integrantes se ausentaron ante la hostilidad imperante aquí.
Esta dilación amenaza el éxito del trascendental foro, suspendido desde agosto último por el conflictivo tema “capitalidad”, como denominan aquí al reclamo sucreño de todos los poderes estatales.
La comisión de diálogo creada para mediar entre la Asamblea y el Comité Interinstitucional de Chuquisica, presentó ayer un informe sobre el asunto que enfrenta a este departamento y La Paz.
Sucre, capital histórica de Bolivia, reclama la sede del Poder Ejecutivo y Legislativo, que posee La Paz desde el siglo XIX, y rechazó varias propuestas consideradas favorables y conciliadoras, aún cuando se comprometió con el éxito de la Constituyente.
