Paris.- La incorporación de funcionarios públicos, estudiantes universitarios y profesores a la huelga de transportistas en Francia, complicó hoy aún más el panorama del país. Los servicios de metro, tranvías, buses, trenes urbanos y nacionales afrontaban por séptimo día consecutivo fuertes perturbaciones, mientras se hacían insoportables los embotellamientos en las grandes ciudades.
En suma, los sindicatos de funcionarios públicos (5,2 millones de afiliados) convocaron a un paro de 24 horas en protesta contra la reducción de puestos en el 2008 y en reclamo de mejoras salariales.
Asimismo, 44 universidades de las 82 estatales de Francia, amanecieron con el bloqueo de los estudiantes a sus puertas de acceso, en rechazo a la denominada Ley Pécresse (Valerie Pécresse, ministra de Educación Superior).
El decreto Pécresse, según los manifestantes, conmina a los centros docentes a una autonomía tal, que se convertirán en breve en bocado fácil para las empresas privadas. Unos 400 kilómetros de embotellamientos se registraban en las carreteras francesas este martes, mientras el tráfico aéreo sufría problemas de retrasos de 30 a 40 minutos, ante la participación de funcionarios de Air France en la huelga.Una de cada dos escuelas primarias y secundarias cesaron sus labores y Gerard Aschieri, Secretario General de la Federación Sindical Unitaria (FSU), dijo que todas las agrupaciones de profesores aceptaron el llamado.
