Bachelet señaló que “es cierto, nadie quiere la violencia, pero tampoco nadie quiere la injusticia”, e instó a los empresarios a prestar una” gran cooperación en esto” y a hacer una supervisión entre pares.
“Porque son precisamente las malas prácticas las que enturbian el esfuerzo y la dedicación de miles y miles de empresarios que despliegan para contribuir al desarrollo de Chile”, indico la Presidenta.
La Presidenta llamó a buscar acuerdos y explorar el diálogo social. “Abandonemos prejuicios y abordemos el tema con altura de miras”, dijo al tiempo que reconoció que el tema de la negociación colectiva es una materia que preocupa al sector privado.
Bachelet resaltó además que “la experiencia dice que cuando se pierde la perspectiva y cuando se sobrerreacciona ante acontecimientos coyunturales, impulsados a veces por actores de la sociedad que generan una imagen de controversias sin salida, los acuerdos se vuelven vulnerables”.
Inistsió que “cuando se describe la realidad exagerando el nivel de conflicto en los hechos, no se valora el tremendo esfuerzo de orden público ni la paz social que existe en Chile (…) Las versiones crispadas conducen a la exacerbación de las diferencias y fomentan la tendencia a mirar el vaso medio vacío”.
Finalmente, la Mandataria afirmó que “sería muy nocivo para Chile que la presión de la coyuntura condujera al debilitamiento de las instituciones”.
La presencia de Bachelet en la cena de la Sofofa se produjo por primera vez con los empresarios del sector después de la polémica surgida en septiembre, cuando se filtraron las actas de la entidad donde se formularon críticas al liderazgo de la Presidenta.
Durante el discurso, los empresarios escucharon en silencio las palabras de la jefa de Estado, a diferencia de lo que ocurrió en la intervención de Philippi, que fue interrumpido en varias oportunidades por los aplausos de los asistentes, especialmente cuando se refirió a materias laborales.
