Kundera, quien es conocido por ser reacio a las premiaciones, lamentó además en su mensaje el hecho de no poder estar presente en la ceremonia.
El premio, dotado de 300 mil coronas checas (10.920 euros), es entregado cada año cerca del 28 de octubre, día de la fiesta nacional.
El presidente del jurado, Ales Haman, destacó que “La insoportable levedad del ser” se convirtió en “un clásico”, pero “apreciamos mucho también sus obras más recientes”.
La entrega del premio produjo algunas críticas en círculos literarios checos, donde algunos afirmaron que no es justo haberle entregado esa distinción a un autor que no escribe en su lengua madre, sino en francés, y que además adquirió la ciudadanía francesa.
El estatuto del Premio, por ahora, no preve que el reconocimiento deba necesariamente ir a manos de un checo.
Nacido en 1929, ex comunista de tendencia reformista, fue marginado después de la invasión soviética a Checoslovaquia en 1968. Desde la caída del régimen, en 1989, Kundera muchas veces regresó a su país, pero siempre en el más total anonimato.
