La Reina, Santiago.- En sólo dos meses y con un sospechoso silencio veraniego de la autoridad comunal, se desplomó la mítica construcción que durante mas 30 años albergó las fiestas de varias generaciones de chilenos. Ni los vecinos de La Reina, ni los concejales de la municipalidad, supieron de los proyectos que se tenían en mente para el terreno ubicado en la avenida Príncipe de Gales. En marzo, ya no estaban los cisnes ni la emblemática cúpula que coronaba la precordillera. En su lugar, sendos tractores recogían los escombros ante la mirada atónita de los vecinos. ¿Qué paso con Las Brujas? ¿Qué se construiría en ese lugar?
Esa fue la misma pregunta que la Concejal de la Comuna de La Reina, Sara Campos, formuló ante la sesión municipal del pasado 3 de abril. Una interrogante que sus pares tampoco pudieron contestar. Todas las miradas recayeron entonces en el Alcalde Luis Montt que durante el verano del 2007, había autorizado la demolición del la histórico edificio, para dar paso a un proyecto comercial que en ese entonces, todos desconocían..
Ya es tarde. Las Brujas no existe. Pero el atractivo comercial que representa el codiciado terreno donde estaba emplazada la discoteca, sin duda requiere una fiscalización rigurosa que garantice el cumplimiento de las normativas para la edificación de cualquier iniciativa.
La discoteca Las Brujas fue demolida y en su lugar ya se elevan los cimientos de un futuro complejo comercial de una conocida empresa, sin que existan estudios de impacto vial y ambiental que respalden el permiso de edificación respectivo y que avalen la factibilidad de un proyecto de esa envergadura.
¿Cómo es posible llegar a construir un proyecto de tales dimensiones sin que exista la documentación que la normativa vigente exige?
Es la misma pregunta que Sara Campos realizó a las autoridades y la respuesta oficial del Alcalde, solo confirma las sospechas: NO HAY UN ESTUDIO DE IMPACTO VIAL QUE DE LUZ VERDE Y HABILITE LA EDIFICACION QUE –EXTRAÑAMENTE- YA ESTA AVANZADA.
Por este motivo, la Concejala solicitó la paralización inmediata de las obras, la cual se realizó el pasado viernes, ya que efectivamente la obra avanzaba aceleradamente sin contar con el Permiso de Edificación.
Ya es tarde. Las Brujas no existe. Pero el atractivo comercial que representa el codiciado terreno donde estaba emplazada la discoteca, sin duda requiere una fiscalización rigurosa que garantice el cumplimiento de las normativas para la edificación de cualquier iniciativa.
La discoteca Las Brujas fue demolida y en su lugar ya se elevan los cimientos de un futuro complejo comercial de una conocida empresa, sin que existan estudios de impacto vial y ambiental que respalden el permiso de edificación respectivo y que avalen la factibilidad de un proyecto de esa envergadura.
¿Cómo es posible llegar a construir un proyecto de tales dimensiones sin que exista la documentación que la normativa vigente exige?
Es la misma pregunta que Sara Campos realizó a las autoridades y la respuesta oficial del Alcalde, solo confirma las sospechas: NO HAY UN ESTUDIO DE IMPACTO VIAL QUE DE LUZ VERDE Y HABILITE LA EDIFICACION QUE –EXTRAÑAMENTE- YA ESTA AVANZADA.
Por este motivo, la Concejala solicitó la paralización inmediata de las obras, la cual se realizó el pasado viernes, ya que efectivamente la obra avanzaba aceleradamente sin contar con el Permiso de Edificación.
“Es inaceptable la falta de rigurosidad de la máxima autoridad comunal que permite que una obra de esta envergadura y que ha provocado gran controversia en la comunidad se construya sin contar con los Permisos necesarios. Como concejal debo velar por que al menos se respete la normativa vigente. Más aún, cuando vemos que las grandes empresas gozan de privilegios para concretar sendas obras como éstas, mientras que a nuestros vecinos les exigimos cumplir hasta el último trámite antes de poder ampliar el baño de su propia casa” – señaló Sara Campos.
