El asesinado agente de la DINA fue entregado por los policías a unos militares que llegaron luego él y nada más se supo hasta abril de 1995, cuando su cadáver, atado y con disparos en el cráneo, fue encontrado en la playa El Pinar, cercana a Montevideo.
En el juicio en Chile están procesados como autores los ex mayores Arturo Silva y Jaime Torres, y por obstrucción de la justicia varios otros oficiales, entre ellos los generales retirados Hernán Ramírez Rurange y Eugenio Covarrubvias, ambos ex jefes de la Dirección de Inteligencia (DINE) del Ejército.
Torres Silva e Ibarra Chaparro, junto a los otros implicados, fueron notificados de sus encargatorias de reo en dependencias del Sexto Juzgado del Crimen de Santiago. Ambos quedarán presos en el Regimiento de Policía Militar de Peñalolén.
