Barcelona.- Los Rolling Stones complacieron anoche en Barcelona a varias generaciones de españoles que los aplaudieron hasta el delirio en una actuación muy esperada después de las suspensiones de los conciertos del año pasado. Aunque no lograron abarrotar las 50 mil localidades del Estadio Olímpico catalán, sus cuatro actuales integrantes, Mick Jagger, Keith Richards, Ron Wood y Charlie Watts, casi 250 años sumadas sus edades, colmaron de emociones al heterogéneo público.
Mick Jagger, con una americana roja y Keith Richards, con una chaqueta brillante y aún con el bigote usado en la última entrega de “Piratas del Caribe”, se movieron en el escenario como en sus años mozos cuando fueron una alternativa a The Beatles.
El veterano grupo arrancó la actuación con los acordes de su clásico Star me up, en medio de una gran lluvia de fuegos de artificio, y a partir de ese momento se mantuvieron por espacio de dos horas en el escenario.
En ese tiempo interpretaron, entrelazados, temas históricos y algunos de los de su último trabajo discográfico, A bigger bang, considerado uno de sus mejores del último cuarto de siglo, superior incluso a títulos como Undercover, Dirty Work o Bridges to Babilon.
Let’s spend the night together, Rocks off y Midnight Rambler, de la vieja cosecha, se entretejieron con Rouge justice y Streets of lov, de la más reciente, para congratular a los canosos fans de los años 60 y a los jóvenes actuales, por su fidelidad al grupo.
Casi al final del concierto los Stones ofrecieron, después de algunos clásicos como Miss you, los nuevos It’s only rock’n Roll y Honky Tonk Women, para cerrar con broche de oro con Simpathy for the devil, Jumping Jack Flash, Brown sugar y Satisfaction.
Al concierto de Barcelona seguirán los de San Sebastián, Madrid, y El Ejido, en Almería, desde donde continuarán su actual gira europea que concluirá el 26 de agosto en Londres.
