“Los derechos humanos son integrales, transversales y se aplican de manera horizontal”
“Los derechos humanos son universales”, y este carácter universal los coloca por encima del ámbito de los gobiernos, estos no tienen países ni fronteras, y no es algo interno propio a un estado o nación, se debe entender que es de la responsabilidad de todos los seres humanos y es deber de cada uno de nosotros el de exigir el respeto de estos, donde quiera que sea. Es de la responsabilidad de la humanidad toda entera.
• civiles y políticos (libertad).
• Sociales (salud, vivienda, educación), económicos (trabajo) y culturales (expresión e identidad de un pueblo).
• de los pueblos (autodeterminación, originarios).
• ambientales (agua, aire, tierra) la obligación y el deber fundamental de preservación. Y de todos los elementos esenciales a la vida.
“El no cumplimiento de estos deberes, transforma los derechos humanos en un mero concepto inexistente y sin validez”.
Es extraño y preocupante ver que la ley de responsabilidad penal juvenil habla de Rehabilitación, de Reinserción, pero en ningún lugar plantea, especifica o determina estos conceptos fundamentales. Nace la inquietud y la interrogación, ya que el gobierno, el estado pareciera no conocer el significado de estos términos y es incapaz de determinar ¿cuáles son? ¿y en qué consisten estos procesos y contenidos que lo definen? ¿y sus metas en el corto y mediano plazo?. Es aún más preocupante ya que estamos hablando de seres humanos y no de máquinas, de personas particularmente frágiles, sensibles y por sobre todo con derechos. Y tampoco habla de medidas de Prevención.
¿Tendrá el estado chileno la personalidad cumplida para actos civiles, de esta magnitud? Y que requieren de previsión y meditación, de un auténtico talento, de capacidades y aptitudes reales, pero por sobre todo de responsabilidades…
Los adolescentes están confrontados a numerosos cambios físicos, sociales y emotivos, propios a ese período etario. Están en una auténtica búsqueda y lucha por desarrollar sus valores y sus identidades propias, se caracterizan por cuestionar todo y sus aptitudes van desde la idealización al cinismo (y aquí no debemos olvidar que la idea es el principio del ser y del conocer). La realidad social familiar a la que son confrontados cotidianamente si esta es de ruptura, cesantía, pobreza y exclusión, menoscaban sus convicciones sobre el mundo y la sociedad, la deterioración que se produce en ellos es la perdida de la confianza en la sociedad, en las instituciones, en ellos mismos, en sus padres, y en la certeza de que la vida tiene un sentido y que una sociedad mejor es posible, y es en ese contexto que las manifestaciones de rebeldía, violencia, suicidio, droga, delincuencia, prostitución, etc., aparecen y se desarrollan.
Si no se conoce el origen, el universo, la realidad que lleva a los adolescentes por el camino de la desviación conductual que conlleva más tarde a lo delictual, de nada sirven las medidas coercitivas y represivas, es más estas son un error de discernimiento de parte de los adultos incapaces de buscar una solución humana y científica a la realidad creada por la sociedad. La realidad de nuestra sociedad tiene su génesis en el poder político, en la elección del tipo de sociedad y de economía que tenemos. Es el sistema político que par determinación y decisión determina el modelo de Sociedad y su sistema Económico. Tenemos la realidad social que merecemos…
Es primordial resaltar la importancia que tiene la asociación de interventores (reunión de personas que comparten y procuran una actividad de interés común; sociedad, asociación, club) de manera organizada y coordinada, ya que nadie consigue hacer un buen trabajo solo. Por más personal calificado y recursos financieros que se tengan, sólo podemos lograr un real trabajo eficaz con el auxilio y con la intervención y cooperación del máximo de asociaciones multidisciplinarias y con el esfuerzo de la comunidad comprometida.
El imperativo de la sociedad debe ser la imbricación en la que todos los componentes vitales al libre desarrollo de cada uno, sea la condición del libre desarrollo de todos, la Responsabilidad Social.
Con el Compromiso de la comunidad en la reinserción del rehabilitado. Es necesario saber y comprender que la REHABILITACION NO ES UN GASTO, SINO UNA INVERSION. Es un proceso donde todos ganamos:
• La persona rehabilitada, logra su dignidad y es reinsertada en el lugar que nunca debió haber perdido en la sociedad. Esta recupera e reintegra a uno de sus hijos en su seno, como elemento activo y proactivo. Y al mismo tiempo esta se está dando la oportunidad de rehabilitar y reintegrar a otra persona.
• La persona rehabilitada sale del circuito de la delincuencia, violencia, drogadicción y portador de inseguridad ciudadana.
• El estado cumple con su rol fundamental, garante del cumplimiento y respeto de los DD.HH.
• La administran correcta de los recursos materiales utilizados se articulan con la sociedad en el reingreso del rehabilitado al mercado del trabajo y al sistema económico legal en la sociedad, rescatando su auto-estima y ciudadanía.
La rehabilitación es la restauración de funciones, de habilidades y de la dignidad previa, que coloca en énfasis la participación, la autodeterminación y la igualdad de oportunidades.
La meta principal de todo programa de rehabilitación debe ser la igualdad de oportunidades para todas las personas en desventaja, lograr que la persona discapacitada, a pesar de tener una disminución de su capacidad funcional, conductual, pueda integrarse a la sociedad de forma plena.
Pero lo que debemos aprender es que no es la deficiencia lo que prima y lo que principalmente limita la participación de las personas en la sociedad, sino la manera en que la sociedad está organizada. Y la forma en que enfrenta el problema, los cuales muchas veces no son ni relevantes, carentes de seriedad y de profundidad. Inadecuados, inapropiados, sin estructura y sin personal humano competente, a la altura del desafío. Sin pericia, aptitud, o idoneidad para intervenir en los asuntos determinados, y aún menos para dirigir cargos.
Por muy buena que sea una legislación, esta funcionará sólo si es cumplida. Y el cumplimiento y su fiscalización caben en los Ministerios competentes y en la sociedad toda entera. Lo que digo es que no siempre los proyectos son importantes, y raramente estas intervenciones socioeducativas y tratamientos son suficientes para asegurarle a los jóvenes una igualdad de oportunidades para participar en la sociedad. Algunas veces estas son irrelevantes.
La rehabilitación no es una profesión ni una práctica institucional ni tampoco un conjunto de servicios específicos. Más bien, los servicios y las medidas necesarias las que hacen parte de la rehabilitación cuando forman parte esencial de una estrategia con propósito que contribuye con los esfuerzos que realiza la persona, el joven para lograr sus metas.
La rehabilitación no puede tener un contenido definido. La rehabilitación no es nunca una actividad estandarizada y debe ser constituida o definida una y otra vez según las metas y necesidades de las personas individuales. La rehabilitación es todo lo que se necesita para apoyar y cumplir las metas. La rehabilitación debe ser una práctica que responda a las necesidades y preferencias individuales de las personas y que facilite una atención verdaderamente interdisciplinaria para las personas. Solo puede hablarse de soluciones en el nivel concreto individual.
No es difícil el comprender porque el gobierno hace omisión del término Prevención, ya que este conlleva responsabilidades que el gobierno desconoce, ya que estas políticas entrarían en contradicción flagrante con el discurso gubernamental, como justificar y/o explicar las falencias en educación, salud, cesantía, pobreza, indigencia, y de violación de los derechos humanos.
POLITICAS Y MEDIDAS DE PREVENCIÓN
“prevenir el delito es mejor que tener que castigarlo”.
Al tomar en consideración la experiencia de la humanidad en la lucha por un futuro mejor y subrayar que en la superación de la delincuencia no es importante ejercer la violencia, no es la actividad de los órganos coercitivos, ni es lo más importante la sanción, sino la PREVENCIÓN de los delitos. “El legislador sabio previene el delito, para no hacer necesario castigar por él” Karl Marx.
Solo resultará exitosa la prevención de los comportamientos antisociales, comprendida desde el enfoque complejo, que imbrica “la responsabilidad social” en las acciones anti-delictivas, en el propio proceso de desarrollo social, comprendido como “desarrollo ético, social y humano”.
Para ello y solamente sobre la base de los cambios de todo el sistema de relaciones sociales, en el camino de la transformación de las relaciones sociales explotadoras en otras más humanas, que no produzcan discriminación, exclusión ni alienación de algunos grupos sociales. No podemos ni debemos olvidar que los comportamientos antisociales, y la delincuencia se articulan con los procesos sociales, económicos y culturales.
Los diversos procesos y fenómenos que ejercen influencia en la formación de la conducta ilegal, desviada o antisocial en los adolescentes que se manifiestan prácticamente en todas las esferas de participación, de su actividad vital, así como en las áreas de influencia y comunicación (doméstica, escolar, barrio). No obstante, en primer orden en los procesos delictivos se expresan e influyen en mayor medida negativamente sobre los adolescentes en la esfera de “la utilización del tiempo libre o el ocio”.
El tiempo libre constituye una importante esfera de la vida y de la actividad cotidiana entre los menores de edad. Las condiciones de su correcta organización permiten el desarrollo físico adecuado del organismo de los niños y adolescentes obstaculizando el desarrollo de noxas psíquicas, facilitando el conocimiento de la realidad circundante (el estudio escolar y el autodidacta, la ampliación de los círculos de interés, la acumulación de la información social), permiten la satisfacción de las necesidades e intereses de los adolescentes a través de la comunicación y enriquecen su creatividad favoreciendo su formación personológica.
Por consiguiente, la base real de la personalidad del hombre es el conjunto de sus relaciones con el mundo, que se realizan a través del conjunto de sus diversas actividades. Las actividades del sujeto son las unidades de las que parte el análisis psicológico de la personalidad.
La necesidad de “destruir las fuentes antisociales de los delitos” en la superación de la delincuencia se presenta como la más importante “la transformación de la sociedad”, el perfeccionamiento de sus instituciones estatales y sus organizaciones sociales, así como la educación de las nuevas generaciones, donde el propio modo de vida implique procesos que se desarrollen para alcanzar un Desarrollo Sostenible.
La prevención penal no es suficiente y su rol de prevención social es demasiado limitada. “No se trata de mejorar el Derecho Penal, sino de lograr alcanzar algo mejor que el Derecho Penal”.
Estas deben incluir servicios y programas con base en la comunidad para la prevención de la delincuencia juvenil.
Debe prestarse especial atención a las políticas de prevención que favorecen la socialización e integración eficaz de todos los niños y jóvenes, en particular por conducto de la familia.
La función social de la educación que consiste en capacitar al individuo para actuar en el papel que, posteriormente, habrá de ejercer en la sociedad; es decir: “manipular su carácter de manera que se ajuste al carácter social, que sus deseos coincidan con las necesidades de su misión social.”
La educación como función social que es, tiene que impartir las enseñanzas de la dignidad humana, como La Declaración Universal de los Derechos Humanos, los derechos del niño, el funcionamiento de los regímenes democráticos, la diversidad social y cultural, la convivencia intercultural.
El reconocimiento de los valores ciudadanos: como el respeto, la tolerancia o la solidaridad. La convivencia enseñar a los alumnos a ser responsables y a respetar a todos, cualquiera sea su cultura o religión, y a participar en la vida de la sociedad. El conocimiento de los principios de convivencia que deben establecerse en la Constitución chilena.
La asignatura Educación Ético-Cívica, debe estructurarse, impartirse e incluir cuestiones como: identidad y alteridad; educación afectivo-emocional; pluralismo moral; teorías éticas; proyecto ético de los derechos humanos; ética y política; la democracia, los valores constitucionales; problemas sociales del mundo actual, la igualdad entre hombres y mujeres, las enfermedades transmisibles, el alcoholismo, el tabaquismo, la drogadicción, la paidofilia, la violencia intrafamiliar, la educación sexual, la paternidad y maternidad responsable, etc.
Los medios de comunicación deberían percatarse de la importancia de su función y su responsabilidad sociales, así como de su influencia en las comunicaciones relacionadas con el uso indebido de drogas y alcohol entre los jóvenes. Deberían utilizar su poder para prevenir el uso indebido de drogas mediante mensajes coherentes con un criterio equilibrado. Deberían fomentar campañas eficaces de lucha contra las drogas en todos los niveles.
Los organismos gubernamentales deben asignar una elevada prioridad a los planes y programas dedicados a los jóvenes y suministrar suficientes fondos y recursos de otro tipo para prestar servicios eficaces, proporcionar las instalaciones y el personal para brindar servicios adecuados de atención médica, salud mental, nutrición, vivienda y otros servicios necesarios, en particular de prevención y tratamiento del uso indebido de drogas y alcohol, y cerciorarse de que esos recursos lleguen a los jóvenes y redunden realmente en beneficio de ellos.
Los Centros de Orientación Infantil y Juvenil, como Órganos de Reeducación y Educación.
No obstante, la legislación y la voluntad política no pueden cambiar nada. Los establecimientos infantiles solo conducen a los menores de edad por el camino que los llevaba a la prisión, a la enfermedad, a la exclusión social y a su consecuente degradación. Toda la actividad y la vida de los adolescentes transcurren en lugares cerrados en cumplimiento del sistema establecido de órganos externos e internos. En realidad los reformatorios responden parcialmente a todas las exigencias que aseguraban la imposibilidad de cometer delitos o incurrir en transgresiones de la ley, “pero olvidan el enfoque pedagógico infantil y el trabajo educativo como fundamento de la reeducación”.
El régimen para los internos resulta inhumano. Se aplican sanciones corporales y violencia física. Los niños permanecen sentados sobre cartones durmiendo directamente en el piso.
Dado que los menores de edad transgresores de la ley, internos en los centros y privados de su libertad han sido maltratados, que no recibieron el respeto debido a sus derechos como niños, se manifiestan como sujetos suspicaces y desconfiados.
Ninguna actividad profiláctica de los delitos de los menores de edad puede ser realizada consecuentemente. Ya que las medidas de lucha contra la delincuencia infantil, continúan profundizando la influencia de procesos socioeconómicos y culturales de carácter criminógeno que producen cambios cuantitativamente ascendentes en la dinámica de la delincuencia con relación a la participación de menores de edad.
El llamado echo a las familias, recordándoles que son ellos, los padres, los primeros educadores y responsables naturales de la educación y actos de sus hijos, sin duda que esta verdad, este derecho inalienable e intransferible, que reside en los padres, no desliga en nada a la sociedad de sus responsabilidades éticas, e intrínsecas, que tiene con los ciudadanos, la salud, educación, seguridad, son deberes inalienables del estado, el Estado existe gracias al pueblo, y este Estado debe otorgarle a la población los medios necesarios, para que estos puedan asumir sus responsabilidades en cabalidad, ese es su deber, y rol principal, en el caso contrario habría delito de Prevaricación.
“La esencia del hombre no es ninguna abstracción inherente al individuo aislado. En su realidad es el conjunto de las relaciones sociales”( …) Marx.
La delincuencia no es una fatalidad, es una realidad social que tiene una solución concreta real: “la transformación de la sociedad”, el perfeccionamiento de sus instituciones estatales y sus organizaciones sociales, así como la educación de las nuevas generaciones, donde el propio modo de vida implique procesos que se desarrollen para alcanzar la Responsabilidad Social, para un Desarrollo Sostenible, a través de las transformaciones sociales profundas, revolucionarias en la vida del pueblo, idea que se halla expresada en premisas correspondientes a ideas contenidas en los clásicos del marxismo, humanismo, enriquecidas y reformuladas para la construcción de la nueva sociedad.
