La carta, que estuvo guardada durante dos años en la caja fuerte de la Fundación Pinochet, fue abierta el pasado miércoles por Hernán Guiloff, presidente de la institución, en una ceremonia donde explicó el sentido del documento entregado por el ex jefe militar.
En el texto, que se titula “Mensaje a mis compatriotas para ser difundido a mi fallecimiento”, el ex dictador justificó los excesos cometidos durante el régimen militar, basándose en “la extrema gravedad de la amenaza” que consistía la situación de crisis nacional enmarcada en la Guerra Fría.
Además, el ex comandante en jefe del Ejército descartó que las violaciones a los derechos humanos ocurridas en ese periodo constituyeran “un plan institucional”, agregando que “en muchas muertes habidas y en los desaparecimientos de cuerpos es muy posible que no se logre jamás un conocimiento acabado del cómo o del porqué ocurrieron”.
En su epílogo, el fallecido militar sostuvo que hubiera deseado no realizar “la acción del 11 de septiembre de 1973” y que “cómo me gustaría andar en las calles saludando, consolando, ayudando (…) mi destino es un tipo de destierro y soledad que jamás hubiera pensado y menos deseado”.
