Bogotá.- La Bolsa de Valores de Colombia sufrió hoy una nueva estrepitosa caída y estuvo a punto de ser cerrada por segundo día consecutivo, cuando la baja de las acciones estuvo cerca del 10 por ciento. Sin embargo, logró recuperarse y aunque el Indice General cayó 8,73 por ciento, las operaciones de la Bolsa concluyeron a la hora indicada. En lo corrido del año la desvalorización de los principales títulos empresariales sobre los que tienen interés o directa participación 180 mil colombianos bordea el 38 por ciento.
La baja en las acciones fue tan pronunciada que la negociación de varios títulos debió ser suspendida temporalmente, mientras el dólar continuó su ascenso y finalizó la jornada a dos mil 570 pesos con 59 centavos, para un alza de 35 pesos con 49 centavos.
Las inversiones en títulos de deuda pública seguían deteriorándose con subidas adicionales en las tasas de interés para los Títulos de Tesorería.
Consultado al respecto, el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, señaló que tanto el gobierno como el sector empresarial se prepararon para enfrentar esta situación, la cual consideró “una corrección, aunque fuerte, de un mercado exuberante y tropical”.
El funcionario aseguró que no existe ninguna razón fundamental para que los precios de los activos caigan de la manera como están cayendo.
Agregó que estaría preocupado si una acción de una empresa sólida, importante, estuviera cayendo de una manera que no tiene nada que ver con sus dividendos futuros y con su capacidad de generar valor. En cuanto a la devaluación del peso colombiano frente al dólar, Carrasquilla afirmó que incluso una mayor depreciación de la moneda nacional ante la norteamericana beneficiará a sectores que se perjudicaron con el fenómeno contrario. “Una devaluación alivia flujos de caja de muchos sectores damnificados por la revaluación en los periodos anteriores”, sostuvo el ministro. Descartó la existencia de alguna posibilidad, dada la situación de la economía nacional, de lo que está pasando con la bolsa y los demás mercados financieros, pueda tener una espiral que implique preocupación. Más bien, apuntó, resultan aleccionadoras estas correcciones de mercado porque añadió- las relaciones de precio a ingreso en muchas de las acciones estuvieron inflados como lo dijeron muchos analistas y por lo tanto yo pienso que esto es un ajuste que tiene origen externo. Ante esta situación en la Bolsa de Valores, el gobierno decidió eliminar el control que impuso en 2004 sobre los capitales externos, los llamados “golondrina”. La medida deroga la obligación a que las inversiones de portafolio deberían permanecer en el país por un periodo mínimo de un año, contado a partir de la fecha de la canalización del mercado cambiario.
Agregó que estaría preocupado si una acción de una empresa sólida, importante, estuviera cayendo de una manera que no tiene nada que ver con sus dividendos futuros y con su capacidad de generar valor. En cuanto a la devaluación del peso colombiano frente al dólar, Carrasquilla afirmó que incluso una mayor depreciación de la moneda nacional ante la norteamericana beneficiará a sectores que se perjudicaron con el fenómeno contrario. “Una devaluación alivia flujos de caja de muchos sectores damnificados por la revaluación en los periodos anteriores”, sostuvo el ministro. Descartó la existencia de alguna posibilidad, dada la situación de la economía nacional, de lo que está pasando con la bolsa y los demás mercados financieros, pueda tener una espiral que implique preocupación. Más bien, apuntó, resultan aleccionadoras estas correcciones de mercado porque añadió- las relaciones de precio a ingreso en muchas de las acciones estuvieron inflados como lo dijeron muchos analistas y por lo tanto yo pienso que esto es un ajuste que tiene origen externo. Ante esta situación en la Bolsa de Valores, el gobierno decidió eliminar el control que impuso en 2004 sobre los capitales externos, los llamados “golondrina”. La medida deroga la obligación a que las inversiones de portafolio deberían permanecer en el país por un periodo mínimo de un año, contado a partir de la fecha de la canalización del mercado cambiario.
