Adiós a dos periodistas

En estos días hemos dicho adios a dos periodistas. A Hernán Norambuena, en Venezuela, y a Silvia Salgado, en Chile. Ambos se han ido cumpliendo una vida llena de matices, nunca olvidadas por su generosidad profesional, por su consecuencia y por su permanente lucha llena de ilusiones.   Ambos se fueron silenciosamente, dejando sin embargo en nuestros oídos el sonido brillante de sus trayectorias.


Con ambos nos unió el anhelo constante de dignificar la profesión, desde los ámbitos de la organización gremial. Pero con Hernán también compartimos ideales que nos costó sufrir el destierro injusto, el trasplante de paisajes, de mares y culturas. Sufrimos la lejanía y compartimos mensajes sin palabras, soñando en un mundo mejor para los nuestros, a pesar de la lejanía geográfica. Con su esposa, Cristina Pradenas, compartimos aulas universitarias y las inquietudes de las luchas juveniles. Hoy nos volvemos a acercar a ella, con el abrazo fraterno y solidario. 

Con Silvia también tuvimos el contacto sin escritos, porque los que tenemos la ilusión de entregar, de aportar por un mañana mejor a nuestros colegas que vienen despuntando desde la juventud y la modernidad, siempre se encuentran en el camino empujando el mismo carro. Sus esfuerzos gremiales, sus anhelos de un mañana sin angustias para los profesionales del periodismo a los que les llega el calendario, su iniciativa creadora y generosa, han desbrozado un camino por ahora estrecho, pero que se ira abriendo más amplio y luminoso por el esfuerzo de quienes, como decimos, vienen empujando desde atras, con la energía de la juventud que ha captado los mensajes.

Silvia y Hernán. Hernán y Silvia. Se han ido casi juntos. Uno fuera de Chile, la otra dentro. Ambos, sin embargo, luchando por lo mismo. Por lo tanto, ambos deben convertirse en otro símbolo de la igualdad en los sentimientos entre los que estamos afuera y los que están dentro. Somos lo mismo, sentimos lo mismo, queremos lo mismo. Soñamos con un periodismo en el sitial que le corresponde. Queremos a los periodistas en el lugar y con la dignididad que les corresponde.

Eso hará mejor y más segura la comunicación.

Hará de Chile un pueblo mejor informado.

Avanzaremos en la dirección de un Chile, sin duda, más justo y más libre. Y eso, gracias a todos los “hernanes y silvias” que han pasado por la historia de la prensa chilena, dejando una huella por la cual se guíen los que vienen por atras, empujando.    


Miguel Angel San Martín González
Periodista Free Lance.