1991 fue un año trascendental en la historia política de la humanidad. El mundo cambió radicalmente. La Unión Soviética fue destruida y otro resultado importante de este gigantesco cambio paradigmático fue el triunfo de la democracia neoliberal y la crucial derrota de la ideología socialista en el planeta. En los círculos académicos occidentales, se propagaba la idea de que el desarrollo político de la raza humana había llegado a su fin y por lo tanto este era el fin de la historia. El planeta había así entrado en una etapa superior y final en su evolución civilizacional. Fue de esta forma como la larga lucha entre socialismo y liberalismo había por fin terminado con el triunfo total y absoluto de las ideas de Locke, Montesquiu, Rousseau y Adam Smith por sobre las de Marx, Engel, Lenin y Mao.
Las concejalas de Ñuñoa Alejandra Placencia, Emilia Ríos, Paula Mendoza y Patricia Hidalgo más el concejal Camilo Brodsky presentaron esta mañana una denuncia ante la Fiscalía de Alta Complejidad de Ñuñoa para que esta entidad investigue la eventual comisión de delitos funcionarios e ilícitos vinculados a la Dirección de Obras de esta comuna.
La fallida exposición ‘Hijos de la libertad: 200 años de independencia’, del Museo Histórico Nacional, dejó una serie de lecciones para quienes gestionamos sitios de memoria y de educación en derechos humanos. Entre ellas la necesidad de abordar con mucho cuidado y claridad la temática de los victimarios en nuestras propuestas museográficas y no dejar de tomar en cuenta la legítima sensibilidad de las víctimas y la ciudadanía frente al tema.
Chile es un país desigual por economía y fundación.
Las huellas más visibles de las dictaduras impuestas por Estados Unidos en Latinoamérica, se pueden ver todos los días en los miles de migrantes que se ven obligados a salir de sus países de origen para buscar salvar sus vidas, y obtener techo y comida en Estados Unidos; que es presentado por los expertos en el engaño como la Meca, como el agua que calma la sed, como la tierra de ensueño donde todos los anhelos de hacen realidad.
Convertido en un país modelo por sus avances en las energías no convencionales, Chile debate ahora si los ciudadanos que individual o grupalmente generen electricidad pueden lucrarse con la venta de los excedentes de su autoconsumo, algo decisivo para incentivar o no su aporte a la oferta del sector.
En la primera vuelta, efectuada el domingo 27 de mayo, se mantuvo el bajo nivel de abstención en los últimos decenios: votó un 53,2% de los ciudadanos; de 36 millones de inscritos, sufragaron 19 millones 584 mil electores. Hay que reconocer la eficiencia de la Registraduría de Registro Civil, que dio a conocer los resultados a la ciudadanía al poco tiempo de cerradas las urnas.
En los debates de los candidatos presidenciales se han perfilado claramente las líneas de la polémica principal, o del desacuerdo de sustancia entre los mismos: la oposición de dos visiones del mundo que son irreconciliables y que pareciera que no hay manera de hacerlas compatibles, sino que, al contrario, se muestran como absolutamente excluyentes y antagónicas.
Paulatinamente crece en los estadunidenses el sentimiento de que cada vez es más remota la posibilidad de que Donald Trump sea separado de su cargo – impeachment–, coinciden varios analistas políticos. Algunos apuntan que iniciar un juicio político contra el presidente pudiera dañar las pretensiones de algunos de los candidatos demócratas para llegar al Congreso en las próximas elecciones de noviembre. A los estadunidenses no parece gustarles la idea de que su presidente sea defenestrado. Eso se refleja en el crecimiento de quienes piensan lo inoportuno de iniciar un juicio político en su contra. De acuerdo con una encuesta reciente de la NPR/PBS, 47 por ciento de los entrevistados dicen que votarán contra los candidatos que quieren separar a Trump de su cargo. En otra encuesta de la CBS, 53 por ciento considera que la investigación de Robert Mueller, el fiscal especial que investiga la posible colusión de Trump con los rusos para sabotear la campaña de Hillary Clinton, está motivada por cuestiones políticas, mientras que sólo 48 por ciento estima que es legítima. En un artículo publicado en el New York Times la semana pasada, Frank Bruni, uno de los editorialistas más críticos de Trump, consideró que los demócratas jugarían una carta muy peligrosa si deciden iniciar un juicio político y no logran reunir los votos suficientes para su propósito.