
Declarar como imputado no significa, necesariamente, ser culpable. En democracia existe la presunción de inocencia, de no respetarse este inalienable derecho, viviríamos como en la inquisición.
Según el fiscal Luis Torres, el delito de encubrimiento supone el conocimiento de un ilícito y el haber dificultado el actuar de la justicia. Es muy triste comprobar que la iglesia católica chilena, antes muy respetada, se está convirtiendo – al menos en su jerarquía actual- en una asociación para delinquir. Basta conocer un poco la historia universal para comprobar que, en nombre de la religión, se han cometido horrendos crímenes, por ejemplo, las guerras de religión, la matanza de San Bartolomé, el proceso de la Calas, y para qué seguir con la Cruzada de los niños, la “santa” inquisición, y los amores entre el Papa Rodrigo Borja su hija Lucrecia.

En América Latina, el Socialismo del Siglo XXI es un proceso cuyos orígenes se remontan al menos a las luchas por la Independencia del colonialismo español. Antecede con mucho a la instauración del socialismo real de la Unión Soviética que tiene antecedentes históricos, contexto y características diferentes. Si bien los objetivos del Socialismo del Siglo XXI están definidos, no lo está su meta temporal porque el socialismo es un proceso siempre perfectible. Se avanza a velocidades distintas en cada país de acuerdo con sus condiciones objetivas propias. Por eso mismo, tanto se avanza como se retrocede, aunque manteniendo siempre el futuro socialista como objetivo, en tanto se frena al neoliberalismo y se pone en evidencia al capitalismo y al imperialismo. Al ideario de Martí, Fidel y el Che se le suman los idearios de Bolívar, Mariategui, Allende, Chávez, y de los pueblos indígenas, entre otros, para inspirar este proceso cuyas características fundamentales son la solidaridad; la democracia participativa e inclusiva; una nueva ética; y una nueva forma de gobernar y hacer política.
Según detalla el informe de CEPA reproducido por politicargentina.com, en los primeros seis meses del año se registró la salida de 16.676 millones de dólares hacia cuentas en el exterior, reflejada en la categoría "formación de activos externos de residentes". Este ítem se disparó 117,1% en lo que va del 2018.
La Corte Suprema rechazó el recurso de protección presentado por empresa inmobiliaria en contra del Ministerio de Educación que declaró monumento histórico edificios de la Villa San Luis de Las Condes.
La justicia dio nuevos pasos para profundizar en las pesquisas sobre abusos sexuales de ministros de la Iglesia católica, al convocar a indagatorias a jerarcas del clero. El Arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, fue citado por la Fiscalía Regional de Rancagua para declarar, 'por la eventual responsabilidad que le podría caber en el delito de encubrimiento'. Juan Carlos Cruz, víctima del expárroco Fernando Karadima, quien estuvo junto a otros dos testigos claves del caso en el Vaticano hace dos meses, expresó en su cuenta de Twitter que lo ocurrido confirma sus denuncias.
Ante la derrota catastrófica de Alejandro Guillier, ahora han aparecido, como callampas, varias derechas: la “rabanítica”, de Joaquín Lavín; la socialcristiana puentealtina, de Manuel José Ossandón; las “aventuras en el desierto, de Andrés Allamand; la derecha moderada, de Felipe Kast; la de los empresarios “altruistas, del ministro de Desarrollo Social, y otras cuantas que van apareciendo con el transcurrir del tiempo.
En 1931 John Maynard Keynes escribió un ensayo sobre Las posibilidades económicas de nuestros nietos. En él describió con profundo optimismo el potencial que en el largo plazo conlleva el desarrollo del capitalismo. Entre las perspectivas que pronosticaba para 2031 estaba la semana de trabajo de 15 horas. La población dedicaría el resto de su tiempo a la cultura y el esparcimiento. Al comenzar la Gran Depresión, Keynes escribía estas reflexiones como un antídoto contra la desesperanza que comenzaba a predominar. Sus predicciones no se han cumplido y las crisis recurrentes, el deterioro ambiental y la profunda desigualdad que imperan en el mundo vuelven a alimentar el pesimismo.