“Consideramos que las elecciones que tuvieron lugar evidencian una clara señal de que existe una necesidad imperante de superar la crisis que vive el país mediante medios políticos, mediante el diálogo, en el marco de la legislación vigente, a través del voto popular y sin ninguna injerencia externa”, ha subrayado el Ministerio ruso de Asuntos Exteriores en un comunicado. La Cancillería rusa ha llamado también a los actores externos a renunciar a planes que puedan agravar la situación en Venezuela. RT
Hoy, 31 de julio de 2017, me encuentro con un titular que retrata la completa falta de respeto a la verdad de ese diario corrupto que es El Tiempo, con un manejo de la opinión pública que, desafortunadamente, come cuento.
Cuando el que escribe esta columna era estudiante universitario nos resultaban altamente sospechosos que algunos compañeros, parientes o amigos no demostraran interés por la política ni militaran en partido alguno. En nuestra juventud, los compromisos eran contundentes, loables, y las colectividades políticas se esmeraban en captar jóvenes para formarlos ideológicamente, y asumieran un compromiso muy activo en los procesos electorales. Hoy, sin embargo, lo que resulta muy sospechoso es la militancia, cuando prácticamente todo el mundo asume que inscribirse en un partido tiene dos explicaciones posibles: el deseo de hacer carrera política o conseguir un puesto en la administración pública. Convertirse en un operador bien remunerado pero dependiente de las cúpulas partidistas, los parlamentarios, alcaldes y otros altos funcionarios públicos. Para poder exhibir su militancia, cuando convenga, sobre todo a la hora de postular a un empleo.
Son demasiadas las señales que indican el fin del conglomerado oficialista, Nueva Mayoría. Casi todas provienen de la misma tienda partidista, el PDC, y han aumentado su número en las últimas semanas.
Lo de este fin de semana en la DC es la constatación de una realidad: la moral y la política no se llevan bien; no en el plano de lo absoluto, sí en el del relativismo. Tras la decisión falangista de este sábado 29 de apoyar en bloque a los candidatos al Parlamento, y no uno a uno, con lo que el nombre del cuestionado diputado Ricardo Rincón habría sido protestado como cheque sin fondos, la candidatura presidencial de la senadora Carolina Goic fue arrinconada, lanzada a las mazmorras de Alameda 1460.
La Justicia argentina condenó a cuatro jueces federales de la provincia de Mendoza a cadena perpetua en una cárcel común. Los ex magistrados Rolando Carrizo, Guillermo Petra Recabarren, Otilio Romano y Luis Miret vieron acreditadas sus responsabilidades en un proceso en que contaron con todas las garantías de un estado de derecho.
Es de todos sabido que, en la rotación del capital, se originan las tres fracciones de la clase de los compradores de fuerza o capacidad de trabajo, a saber, industriales, comerciantes y banqueros. Son fracciones de clase con intereses contrapuestos entre sí. Si, divididas naturalmente —como lo muestra la rotación del capital—, tuviesen que dominar a quienes venden su fuerza de trabajo, no podrían hacerlo. Por eso, para conseguir su objetivo de dominar y continuar siendo clase dominante, se unen en un bloque social y conforman un verdadero Bloque en el Poder dentro del cual una de ellas —apoyada por otra que, generalmente, es la comercial—, se impone sobre las demás para ejercer su hegemonía sobre el conjunto social. Así, la dominación de los compradores de fuerza o capacidad de trabajo por sobre los vendedores de esa mercancía se hace posible.
El día 3 de octubre del pasado año 2016, compareció a declarar ante tribunales el otrora mandamás de la SOFOFA Orlando Sáenz Rojas en la causa rol n° 12 del año 2013 sobre responsabilidad de quienes formaron parte de los autores civiles del golpe de Estado de 1973. Cuando el empresario concurrió a la citación judicial habían trascurrido apenas unos días desde la publicación de su libro “Testigo Privilegiado”, subtitulado “Anécdotas, curiosidades, revelaciones, indiscreciones y peripecias de un espectador afortunado del pasado reciente ” ( el subrayado es nuestro).
En el 2015, Guatemala estuvo en el ojo público, se inventaron ir a manifestar los sábados de ir a broncearse, porque para manifestar entre semana no les daban las agallas, allá estaban pues con batucadas, bacinicas, pancartas y chinchines, decían que luchaban contra la corrupción del gobierno; unos más abusivos se auto proclamaron los nietos de Árbenz y andaban carteles con las fotos del pobre hombre. Esa misma gente sigue negando el Genocidio.