
A pesar de que varias naves acudieron al encuentro de la patera que se hundía, avistada por mera casualidad, solo pudieron rescatar a 340 de sus pasajeros. Se cree que más de otros 300 se ahogaron. Esto ocurrió hace dos semanas en aguas intermedias entre Egipto y Grecia por donde hasta ahora no habían intentado cruzar los refugiados con rumbo a Europa.
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Mañana se decide en el Reino Unido la permanencia o la salida de la Unión Europea. Es una decisión histórica. El futuro de Europa y hasta de la economía mundial pueden estar en juego. Por eso el debate ha sido intenso y, frecuentemente, indecoroso.
El fracaso del plan para cerrar la cárcel en la base de Guantánamo es una mancha vergonzosa para el Congreso estadounidense, que bloqueó los esfuerzos por lograrlo, señala hoy el diario The New York Times.
Los medios mediáticos mercuriales capitalistas de (in)comunicación globalizados, después del fracaso rotundo de “las primarias municipales” y pensando en lo que será la abstención de la ciudadanía en las elecciones municipales, parlamentarias y presidencial, los testaferros de la oligarquía empresarial farisea sofofa, la corrupta clase politicastra, machacan; “hay que volver a la obligación de votar”: mano dura con la abstención, multas y cárcel para el que no vote. Habráse visto tamaña desfachatez, descaro, e insolencia de los corruptos frente al peligro que la digna resistencia civil ciudadana les prive del chollo heredado de la dictadura cívico-militar de marras.
En 2015 el mundo marcó un récord amargo, con 65.3 millones de refugiados y desplazados obligados de dejar sus hogares o sus países de origen por las guerras o por ser víctimas de persecuciones, informó la Agencia de la ONU para los Refugiados. Desde 2011, fecha en la que comenzó el conflicto en Siria, la cifra sigue aumentando año tras año, según las estadísticas anuales que recopila la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur). La cifra subió un 9.7% con respecto a 2014, después de haberse mantenido estable entre 1996 y 2011. Ésta es la primera vez que la cantidad de desplazados sube por encima de los 60 millones de personas, una cifra equivalente a la población del Reino Unido.