Cinco mujeres y un hombre se sumaron este domingo a la protesta que desde hace cinco días realiza un grupo de trabajadoras en una mina de Lota por la suspensión de un programa de empleos de emergencia creado por el Gobierno para atender las zonas afectadas del terremoto de febrero pasado. El ingreso de las personas al yacimiento de carbón se dará en reemplazo de dos compañeras que tuvieron que abandonar la iniciativa que comenzó el día 16 al presentar problemas de salud.
Un día después de iniciar la protesta, decidieron comenzar una huelga de hambre líquida y el sábado advirtieron que también dejarían de consumir alimentos sólidos, sin embargo, las autoridades lograron comunicarse con ellas y evitar que llegaran a esa situación.
Las trabajadoras se instalaron a 900 metros de profundidad en una zona conocida como el Chiflón del Diablo, un antiguo yacimiento que no opera desde los años noventa y en la actualidad funciona como atractivo turístico.
El grupo de mujeres decidieron manifestar de forma pacífica en busca de la atención que el Gobierno prestó a los 33 hombres que el mes pasado fueron rescatados tras permanecer 69 días atrapados a 700 metros en la mina San José de Copiapó.
