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Agosto 18, 2026

Chilenos en Francia rechazan declaraciones del embajador Jorge Edwards

Organizaciones chilenas en Francia (Fedach) rechazan declaraciones del embajador de Chile en Francia, Jorge Edwards, con motivo de la llegada de huelguistas de hambre cubanos a Santiago, en circunstancias que el gobierno que él representa, mantiene a 32 presos políticos mapuche en huelga de hambre.

El siguiente es el comunicado:

Desde 1990 la tradicional fiesta de celebración del 18 de septiembre de las asociaciones del chilenos en Francia – Fedach-, contó con la participación miembros de la representación diplomática chilena.

El 11 de marzo de 2010, Sebastián Piñera, a la cabeza de la derecha chilena, heredera del legado de Pinochet, asumió la Presidencia del nuevo régimen  y nombró al escritor y a diplomático Jorge Edwards como su representante en París.

En recientes declaraciones hechas con motivo de la llegada de los cubanos en Chile, el flamante embajador chileno en Francia, se atrevió a declarar  que Chile es, y siempre ha sido, “un asilo contra la opresión”. La existencia actual de numerosos presos políticos mapuches contradicen tales observaciones. En efecto, el empleo sistemático de las leyes antiterroristas ilegítimas contenidas en la Constitución de Pinochet  y aplicadas también por los cuatro Gobiernos precedentes al actual, con el fin de reprimir la lucha de los mapuches para sus pretensiones ancestrales, revela que en Chile no se respetan los Derechos humanos en general, ni de los  pueblos originarios en particular. El mismo día de la difusión de las declaraciones de Edwards, un grupo de mapuches interpuso una demanda contra el Estado chileno en el Consejo de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas como víctimas de “constantes abusos por parte del gobierno y de violencia policial”.

Aún hoy, la Constitución en vigor, implantada por Pinochet – sin la participación soberana de los chilenos, con la exclusión de importantes sectores políticos y sociales del país, impide la recuperación de los recursos naturales para el beneficio de todos los chilenos e impone el modelo económico  excluyente y arbitrario ultra liberal. Chile no ha sido, bajo el régimen de Pinochet ni lo és actualmente, una tierra de asilo puesto que  numeroso chilenos se ven privado de sus derechos o todavía  se les prohíbe el regreso a su tierra. El embajador Edwards no dice la verdad.

Entre las luchas más tenaces sostenidas por los demócratas chilenos desde el golpe de Estado, la  de la defensa de  los derechos humanos y contra la impunidad es notable. Los delitos imprescriptibles contra los derechos más elementales del ser humano, debidos al  terrorismo de Estado, no deben ser tolerados por una sociedad que desea acceder a una vida política sana. El Sr. Edwards se distinguió como uno de los más ilustres opositores de la búsqueda de la verdad y  la justicia.

Por otra parte, lamenta que violadores de Derechos humanos, empezando por Pinochet, hayan eludido la acción de la justicia. Edwards, con un aire doctoral, acusa a las víctimas y a sus familias calificándolas de “grupos que berrean”, “perfectamente minoritarios”, “testarudos” y “inflexibles” – de impedir la reconciliación nacional y termina exigiendo el perdón para los criminales y el olvido de sus delitos.

En numerosos artículos publicados en la prensa chilena y española el escritor Edwards, invocando la conciliación sin justicia, acusa a sus detractores, simulando al mismo tiempo una posición salomonica, de “falta de cultura política”, “exceso de pasión” y de “persistencia de visiones ideológicas del siglo pasado”. Al poner su pluma al servicio de la impunidad, Edwards revela que no está dispuesto a tolerar que en Chile  otros chilenos piensan diferentemente que él, ni que éstos tengan sus mismos derechos y, de hecho, contribuye a hipotecar la vida política futura del país. Un país no puede construirse bajo el imperio de la impunidad. En Chile han ocurrido importantes avances, desde el final de la dictadura, en la humanización de la sociedad,  que se han obtenido  gracias a la tenacidad de las fuerzas sociales, políticas, sindicales y en particular de las organizaciones de las víctimas y sus familiares, incorporados en la defensa de los Derechos humanos.

Una de las pretensiones  más sensibles y  persistentes del exilio chileno fue la recuperación de sus derechos cívicos reclamando su participación en las luchas electorales, incluso si las mismas están  viciadas por la ilegítima ley electoral binominal.

Esta demanda muestra, por ella misma, el interés que los chilenos exiliados prestan a la suerte del alejado país.

La ex Presidenta,  Michelle Bachelet,  presentó un proyecto de ley con el fin de conceder los derechos de voto en las elecciones presidenciales a los chilenos expatriados. Utilizando el veto parlamentario así como  distintos pretextos, la derecha chilena se negó a aprobar dicha ley. Así pues, hoy los chilenos que viven en el extranjero se encuentran aún excluídos, desde hace 20 años, de participar en la vida política nacional.

El diplomático Edwards nunca ha mostrado tener respeto ppr el Presidente Allende. En 1971, Edwards no tuvo la honradez de seguir siendo fiel a la misión diplomática en La Habana que le confió el Presidente Allende, pretextando, a posteriori, una supuesta conspiraciones en la cual habría participado incluso un periodista, actual director de la revista Punto Final. Edwards comete ahora una ignominia pretendiendo responsabilizar Allende y a su Gobierno del desencadenamiento de la sedición golpista de septiembre de 1973. El escritor intenta no sólo ensuciar la imagen de Allende sino que trata de  ocultar a los verdaderos responsables del golpe de Estado, tanto en Washington como en Santiago. Se esfuerza así, se supone que de manera benévola, de ocultar la mano extranjera que Allende denunció en su último discurso.

En todo su planteamiento, Edwards ha probado sobradamente no ser un personaje fiable, intelectualmente honesto y leal..

Nosotros, chilenos en  el exilio, en Francia, teniendo prohibido, debido a la ilegítima Constitución de Pinochet y el veto del mismo sector político y social del Sr. Edwards, de ejercer nuestros derechos elementales de ciudadanos, no tenemos otra opción, para expresar nuestro rechazo a su persona y a su política, que de declararlo, en el Bicentenario de la independencia de Chile, Persona Non Grata durante nuestra celebración.

Asociación Casa Chile.
Asociación ExPrisioneros políticos chilenos en Francia.
Asociación Tierra y Libertad para Arauco.
Asociación  Orly-Chile Solidaridad.
Asociación Salvador Allende.
AFAENAC.
Asociación Cultural FrancoChilena de Nantes.
Asociación SFC
para los Derechos humanos.
Asociación Proyecto Aconcagua en Grenoble.
Partido Comunista de Chile en Francia.

París, 11 de septiembre de 2010.
 
http://www.legrandsoir.info/DECLARATION-DES-ORGANISATIONS-CHILIENNES-EN-FRANCE-FACE-A-LA-DESIGNATION-DE-L-AMBASSADEUR-DU-CHILI-JORGE-EDWARDS.html