La Iglesia Católica de Cuba anunció la liberación de 52 presos condenados por atentar contra la seguridad del Estado de acuerdo a lo estipulado en la “Ley número 88 de Protección de la Independencia Nacional y la Economía de Cuba”. Los reos pertenecen al denominado “Grupo de los 75” y fueron arrestados, en el año 2003, a raíz de su participación en actividades financiadas por Estados Unidos tendientes a derrocar el gobierno de la isla. Tras juicio público, los tribunales dictaminaron pena de cárcel entre 6 y 28 años.
El Arzobispado de la Habana comunicó la noticia luego de un encuentro entre el mandatario cubano, Raúl Castro, el Cardenal Ortega y el canciller de España, Miguel Ángel Moratinos, de visita oficial en Cuba.
En un comunicado de prensa, la Iglesia da cuenta del dialogó iniciado con el gobierno cubano y precisa que “hasta el presente, el desarrollo de este proceso ha permitido la liberación de un prisionero y el traslado de otros doce a sus provincias de residencia”.
“En las próximas horas otros seis prisioneros serán trasladados a sus provincias de residencia y que cinco más serán puestos en libertad y podrán salir en breve para España en compañía de sus familiares.”
“Las autoridades cubanas informaron además que los 47 prisioneros que restan de los que fueron detenidos en 2003, serán puestos en libertad y podrán salir del país. Esta gestión será concluida en un periodo de tres a cuatro meses a partir de este momento”, puntualiza el texto. www.palabranueva.net/
Guillermo Fariñas, en huelga de hambre desde el 11 de marzo, anunció que depondrá su actitud tan pronto liberen a los cinco primeros detenidos.
Los integrantes del “Grupo de los 75” , autodenominados disidentes, sindicalistas, defensores de los derechos humanos, afirman que fueron injustamente encarcelados.
Sin embargo, los 29 juicios llevados a cabo en diferentes provincias de Cuba demostraron que todos realizaban actividades ilegales con el fin de crear condiciones políticas, sociales y económicas propicias para lograr el derrocamiento del gobierno.
En el año 2003, el ex agente de la CIA, Philip Agee, autor de varios libros donde revela los esfuerzos de la Casa Blanca por minar los gobiernos que no están bajo su control, escribió:
“En lo que se refiere al encarcelamiento de 75 activistas de la sociedad civil, la principal víctima ha sido la historia, porque esa gente jugaba un papel central en los esfuerzos del gobierno de EE.UU. por derrocar al gobierno cubano y por destruir la labor de la revolución.
Por cierto, el cambio de régimen, como últimamente se ha definido el derrocamiento de gobiernos, ha sido el continuo objetivo de EE.UU. en Cuba desde los primeros días del gobierno revolucionario.
Los programas para lograr ese objetivo han incluido la propaganda para denigrar la revolución, el aislamiento diplomático y comercial, el embargo comercial, el terrorismo y el apoyo militar a los contrarrevolucionarios, la invasión de Playa Girón, los complots para asesinar a Fidel Castro y a otros dirigentes, la guerra biológica y química, y más recientemente, los esfuerzos por fomentar una oposición política interna disfrazada de sociedad civil independiente”.
En un comunicado de prensa, la Iglesia da cuenta del dialogó iniciado con el gobierno cubano y precisa que “hasta el presente, el desarrollo de este proceso ha permitido la liberación de un prisionero y el traslado de otros doce a sus provincias de residencia”.
“En las próximas horas otros seis prisioneros serán trasladados a sus provincias de residencia y que cinco más serán puestos en libertad y podrán salir en breve para España en compañía de sus familiares.”
“Las autoridades cubanas informaron además que los 47 prisioneros que restan de los que fueron detenidos en 2003, serán puestos en libertad y podrán salir del país. Esta gestión será concluida en un periodo de tres a cuatro meses a partir de este momento”, puntualiza el texto. www.palabranueva.net/
Guillermo Fariñas, en huelga de hambre desde el 11 de marzo, anunció que depondrá su actitud tan pronto liberen a los cinco primeros detenidos.
Los integrantes del “Grupo de los 75” , autodenominados disidentes, sindicalistas, defensores de los derechos humanos, afirman que fueron injustamente encarcelados.
Sin embargo, los 29 juicios llevados a cabo en diferentes provincias de Cuba demostraron que todos realizaban actividades ilegales con el fin de crear condiciones políticas, sociales y económicas propicias para lograr el derrocamiento del gobierno.
En el año 2003, el ex agente de la CIA, Philip Agee, autor de varios libros donde revela los esfuerzos de la Casa Blanca por minar los gobiernos que no están bajo su control, escribió:
“En lo que se refiere al encarcelamiento de 75 activistas de la sociedad civil, la principal víctima ha sido la historia, porque esa gente jugaba un papel central en los esfuerzos del gobierno de EE.UU. por derrocar al gobierno cubano y por destruir la labor de la revolución.
Por cierto, el cambio de régimen, como últimamente se ha definido el derrocamiento de gobiernos, ha sido el continuo objetivo de EE.UU. en Cuba desde los primeros días del gobierno revolucionario.
Los programas para lograr ese objetivo han incluido la propaganda para denigrar la revolución, el aislamiento diplomático y comercial, el embargo comercial, el terrorismo y el apoyo militar a los contrarrevolucionarios, la invasión de Playa Girón, los complots para asesinar a Fidel Castro y a otros dirigentes, la guerra biológica y química, y más recientemente, los esfuerzos por fomentar una oposición política interna disfrazada de sociedad civil independiente”.
El gobierno de EE. UU. le quitó a Agge el derecho a portar pasaporte norteamericano por considerarlo un peligro para la seguridad nacional.
