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Agosto 18, 2026

Es la hora de Marco

A semanas de la elección Presidencial, que se ha puesto extraordinariamente interesante, me permito elaborar unas palabras para el debate, siempre serio, de CLARIN.

Marco no tiene más mérito que el haberse opuesto a los próceres de la Concertación; dato no menor si se piensa en el gran poder que detentan nuestros “líderes”.

Eso sólo basta para captar simpatías. Nada se puede esperar de extraordinario en su programa, salvo que su irrupción significa el descalabro del tinglado Concertacionista-Despótico como lo hemos conocido hasta ahora. Un gran salto en la percepción del fracaso de ese conglomerado que tanto daño ha hecho a nuestro país. Los que nos consideramos de izquierdas no podemos menos que alegrarnos que este escenario se haya descubierto.

Dado que nuestro objetivo es hacernos del poder, esta es una pequeña ayuda en ese sentido. Por ello votaré por Marco en primera vuelta, dejando en espera lo que ocurra. No es falso eso de que votar a Arrate es votar por Frei. Nuestro principal objetivo es desbarrancar a la Concertación. La herida la ha realizado uno de los suyos. Lógicamente Arrate puede representar una candidatura que recoge algunas de nuestras aspiraciones, sin embargo, nada nos dice que El Frente Amplio y el JP, iniciará el desechado camino de la construcción de una alternativa al modelo Neoliberal. Aún teniendo un 10%, que es extraordinario, no será valorado por los que detentan el poder. La trifulca producida por el llamado de Arrate al acuerdo mínimo, comprueba que la batalla es a morir. No hay concesiones. Frei representa lo más oscuro de este conglomerado, para qué enumerar sus fechorías, no obstante ello, nuestro pueblo inscrito en los registros de votantes, no se alejará de él. Es la típica situación de votar por el mal menor.
Hace meses planteaba en esta excepcional tribuna de Clarín, que la izquierda debió permear a Marco, con tal que recogiera alguna de nuestras visiones de sociedad, ello no fue posible. La división se ha anotado uno de muchos puntos: no hemos sido capaces de lograr nada en estos 20 años. Son 20 años de fracaso realmente. Es por ello que este terremoto político que significa sacar a Frei del camino, es un escenario de la mejor calidad…Una Concertación herida, supone una avance, en cambio el paso del falangista a segunda vuelta asegura su triunfo.
Con ello, los mandamases se arrojarán a la teta más entusiastas aún. La candidatura de Arrate, con todo, es una candidatura pedagógica: hace presente nuestros anhelos, una mínima parte de ellos, pero no es nuestra hora, no lo será en muchos años más, hasta cuando los movimientos populares y los partidos de izquierda se decidan a crear un Poder real que dé confianza y esperanza a un pueblo, demasiado maltratado, demasiado sicótico, demasiado engañado. Nos toca hoy tomar las banderas de la construcción y tomar palco, para ver cómo de despedazan los poderosos. Hoy es la hora de Marco, que a buena hora ha emergido, no importa con que empujón, no importa con qué aliados. Su candidatura será el paréntesis necesario, para que los intelectuales y el pueblo abra los ojos de una vez. Demasiado tiempo ha pasado, demasiado, sin ver la luz. Pueda ser que en este escenario revuelto, surjan los líderes que desanimados, esperan entregar un mañana mejor a nuestro país. Sin lobas vestidas de tiernas corderas, que haciendo caso omiso de los ruegos de su pueblo, no trepidan en apuntar a mapuches, jóvenes y trabajadores.
Víctor González.
Comunicador.