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Agosto 18, 2026

Acreedores netos

 Después de sufrir durante años diversos complejos de inferioridad, los chilenos por fin hemos llegado a un estado superior. Antes fuimos los ingleses del continente, poseíamos la austera elegancia británica, eso era lo que valía: los chilenos no éramos ricachones picantes, sino dignos y sobrios pese a ser pobres. Ahora somos los jaguares de América Latina, ACREEDORES NETOS, y todo se lo debemos a nuestro milagro económico y a los Chicago – Harvard Boys.

Los chilenitos sencillos y humildes le prestamos plata al resto del mundo. Ya no sólo tenemos la mejor bandera y el mejor himno, claro después de la Marsellesa, sino somos los únicos en el mundo que hacemos las cosas bien. Hasta nuestras modelos ya pueden competir con las argentinas en silicona, metacril, fama y por qué no decirlo también en cabelleras rubias. Aún cuando se dice que el color rubio está desapareciendo. Ni pensar que más temprano que tarde seremos todos morenitos y achinados, no sólo por los hermanos peruanos que Espejo quiere eliminar, sino porque el milagro chino también se desplaza físicamente. No todo será proveer mano de obra esclava.
 
En este marco se enorgullece nuestro Ministro de Hacienda y, en este mismo contexto, nuestro ex Ministro de Hacienda insulta al Ministro de Economía argentino en las calles de Estambul como corresponde a un representante del FMI, pero con la arrogancia de un chico Harvard de Cachagua.
 
El mismo que otrora llamara “bananeros” a nuestros hermanos latinoamericanos no tan milagrosos y que frente a la experiencia del Transantiago respondiera en la Cámara de Diputados “echando a perder se aprende”, calificó, exaltado, de UNA VERGÜENZA a la política fiscal argentina por no pagar sus deudas. ¡Los argentinos no son “acreedores netos” como nosotros y ya ni tienen a Bielsa!
 
Este diálogo me hizo recordar la entrevista de Michael Sondow a John Perkins, disponible en Internet y denominada “Confesiones de un Sicario Económico”, nombre de su libro. John Perkins, respetado miembro de la comunidad financiera internacional, se dedicaba a operaciones económicas ilícitas en el Tercer Mundo para el gobierno de Estados Unidos. En sus palabras, lo explica así:
 
“Este imperio, a diferencia de cualquier otro de la historia, fue constituido principalmente a través de la manipulación económica, la estafa, el fraude, la seducción a la gente por nuestra manera de vivir y de operativos económicos. Inicialmente fui reclutado, cuando estudiaba negocios en la universidad en los años sesenta, por la National Security Agency, la organización nacional de espionaje más grande y menos conocida, pero luego trabajé para corporaciones privadas. La compañía para la cual trabajé se llamaba Charles Main, de Boston. Éramos alrededor de dos mil empleados y yo era el economista principal. Terminé teniendo cincuenta personas en mi equipo. Pero mi verdadero trabajo fue el de hacer tratos, dar préstamos a otros países, enormes préstamos, mucho mayores de los que ellos podrían devolver. Una de las condiciones de un préstamo, digamos de unos mil millones de dólares, a un país como Indonesia o Ecuador, era que el país debía dar 90 por ciento del préstamo a una empresa estadounidense para construir infraestructura. Esas empresas entonces entraron y construyeron un sistema de energía eléctrica, puertos o autopistas y estos proyectos básicamente servían sólo a algunas de las familias más ricas de esos países. La gente pobre quedaba clavada con esta asombrosa deuda que no podrían devolver. Un país como Ecuador hoy debe destinar más del 50 por ciento de su presupuesto nacional sólo para pagar la deuda. Y como no puede hacerlo, lo tenemos con el agua al cuello. Entonces, cuando queremos más petróleo, vamos a Ecuador y le decimos: Mire, no puede pagar sus deudas, pues entregue sus bosques amazónicos, que están llenos de petróleo, a nuestras compañías petroleras”.
 
“Y hoy estamos entrando y destrozando la Amazonia, obligando a Ecuador a entregárnosla porque acumuló tanta deuda. Hacemos un préstamo enorme, la mayor parte del cual vuelve a Estados Unidos, el país queda con la duda más los intereses, y básicamente ellos se convierten en nuestros sirvientes, nuestros esclavos. Es el imperio. No hay que equivocarse. Es un inmenso imperio, y ha sido muy exitoso.” Perkins agrega….”si los sicarios económicos y los chacales fracasan, la Fase III es enviar a matar y morir a nuestros jóvenes. Que es obviamente lo que ha pasado en Irak”.  Y más adelante: “El Banco Mundial proporciona la mayor parte del dinero que financia a los sicarios económicos con el FMI. Cuando ocurrió el 11 de septiembre, tuve un cambio. Sabía que tenía que contar esta historia porque lo que pasó el 11 de septiembre es el resultado directo de lo que están haciendo los sicarios económicos y la única manera en que vamos a estar seguros otra vez en este país, que vamos a sentirnos bien con nosotros mismos, será cuando  usemos estos sistemas para efectuar cambios positivos en el mundo. Creo que el Banco Mundial y otras instituciones pueden ser recreadas para cumplir su misión original, que es la reconstrucción de las partes del mundo devastadas.  Genuinamente ayudar a los pobres. Cada día mueren 24 mil personas de hambre. Podemos cambiar eso”.
 
Entonces, parece que no necesariamente es un orgullo ser “acreedor neto”. Por lo menos no da para insultar a un vecino en donde el crecimiento económico ha promediado un 8% anual desde el 2004, con un superávit fiscal primario que no baja del 3% anual, un superávit de la balanza comercial de US$10.000 millones cada año desde el 2003 a la fecha y con un record de US$ 72.406 millones de exportaciones en 2008. Con un 7,5% de desempleo en los peores momentos de la crisis, negociación colectiva, revisión de salarios cada seis meses, educación gratuita.
 
Cada vez es más claro que el duopolio de la prensa escrita y el monopolio que ejerce el establishment en la TV a través de los auspiciadores en nuestro país, no informan. Tenemos la obligación de oponernos a esto informándonos a través de la prensa alternativa y en la era digital esto es posible.