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Agosto 18, 2026

Piñera: “No importa, te lo compro”

La propaganda radial de Piñera –esa directa, abierta, desembozada- se ha vuelto particularmente intensa no en Radio Agricultura sino en Radio Cooperativa.
Es como si la propaganda de Arrate fuese particularmente intensa en El Mercurio.
O la de los comunistas en el Boletín del Hogar de Cristo.
O la de la Iglesia en una emisora de la masonería.
Ese es su impacto. 

Para hacer una propaganda intensa hay que tener plata.

Para hacerla más efectiva hay que saber dónde hacerla. Y cómo hacerla.

Y que los medios te la aguanten y, más, te la arreglen.

Radio Cooperativa no es sólo la “radio política” más clara, junto con Nuevo Mundo (de izquierda) y Radio Agricultura (de derecha), sino una radio que, desde hace muchos años, unos veinticinco, se identifica por tener una política editorial de centro, muy cercana a la democracia cristiana.

Su hombre ancla no es Nosecuantito de la Carrera sino Sergio Campos, un excelente periodista y profesor universitario que nadie podría identificar con la derecha.

La voz de mi amigo Sergio Campos, como la del No fue la voz de Bañados, es escuchada como la voz de un hombre de centro o centro izquierda.

Allí, en la Cooperativa, el comando de Piñera ha puesto el acento. En la radio del No, del centro, de Sergio Campos.

Y la Radio Cooperativa ha aceptado, al parecer no por democrática sino por plata.

Lo democrático habría sido resistirse a ser una radio más a favor del candidato de derecha, que ya tiene en su mochila casi todos los canales de TV, la inmensa mayoría de las radios y el oligopolio de la prensa escrita.

Da la impresión que la caricatura cómica de Kramer es una seria verdad absoluta: “No importa, se lo compro”.

¿Significa esto que en poco tiempo más Piñera puede ser dueño, directamente o por mano mora, también de la Cooperativa?

Es una pregunta que “el ciego mercado” no puede contestar, pero que se ha respondido afirmativamente en muchas partes, incluida la patria del derecho, de Gramsci y del eurocomunismo.

Además de todo esto, la propaganda de Cooperativa, como la de las micros de la Quinta Región, es ilegal.

La radio que durante veinticinco años se ha jugado por el respeto del derecho democrático e incluso de los derechos humanos, hoy parece manejarse como las micros de San Antonio, los taxis de Isla Negra o las gigantografías  de Casablanca.

La Cooperativa destaca en sus informativos la conducta del Juez de Policía Local de Casablanca, subconscientizando que tiene razón, que evidentemente la propaganda de un señor que es candidato a Presidente y una señora que fue diputada y es candidata a volver a serlo no es una propaganda de condones.

E, inmediatamente después de los informativos, abre sus ondas para que escuchemos a la señora del candidato, el hijo del candidato, la hija del candidato (¿cuándo van a conseguir a los hermanos del candidato?) decir –¡oh sorpresa! – que el mejor candidato no es el de las otras familias.

El dinero rompe la línea.

El dinero rompe la ley.

¿Será verdad que “todo” lo puede?

Sería jodido que Chile fuere el mismo que el de Agricultura y El Mercurio…con Cooperativa.
No es mucha la diferencia medial del Chile actual con la del Chile de Pinochet.

Pero sería catastrófico que en un año más esa diferencia desapareciere por completo.