Vemos cómo pese a la intermediación de la Iglesia Católica que en este caso intercedió ante el Gobierno de Chile por bajar los niveles de represión, no fue suficiente para detener la orden criminal del ministro Edmundo Pérez Yoma y de su subsecretario Patricio Rosende.
Porque no es creíble que esto ha sido resultado de un exceso de Carabineros. Aquí hay un autor material, Carabineros de Chile, y un autor intelectual, quien dio la instrucción de cómo atacar a las comunidades de Ranquilco.
Un Gobierno Democrático se equivoca con estos actos de represión, porque es en tiempos de Dictadura cuando se dispara con balas a las justas demandas de la lucha social. No hay una justa discusión cuando la disconformidad se acalla con fusil.
No obstante, sólo con el tableteo de las ametralladoras y el estruendo de los disparos se podrá silenciar transitoriamente el clamor de justicia del pueblo mapuche.
La verdad y la justicia es porfiada… siempre triunfa. En el pasado, en las guerras que defendimos, no pudimos escribir nuestra propia versión de la historia, situación que hoy no se repetirá. Ya vendré la hora de enjuiciar estos actos y sus responsables.
Hago un llamado a la sociedad civil chilena, a reaccionar y a manifestarse en movilizaciones de repudio a estos actos de barbarie que no deben repetirse.
Expreso a las Comunidades Mapuche de Ranquilco y a la familia del peñi JAIME MENDOZA COLLIO mis más sentidas condolencias. Asimismo manifiesto mi convicción que el mejor homenaje a nuestro hermano es alcanzar el fin por el cual él entregó su vida.
ADOLFO MILLABUR ÑANCUILDIRIGENTE LAFKENCHE
