El ex lautarino pasó la noche en “custodia” en el Aeropuerto. Abogados presentaron un recurso de amparo para que un juez lo cite. El abogado Washington Lizana señaló que Jorge Escobar “no está detenido ni tampoco ha ingresado al país, por lo que su situación de custodia y retención es irregular”. Criticó que “ni el Ministerio de Justicia ni el de Interior respondan”, dijo. El recurso busca “que se cumpla el derecho más básico de permitirle ver a su madre en situación de enfermedad grave”.
Ramón Escobar, ex preso político y hermano del ex lautarino, señaló que “el reingreso a Chile se debía a razones humanitarias”, por la enfermedad de su madre. Según explicó, “hace cuatro años venimos realizando gestiones para conseguir un permiso temporal. Hice una solicitud cuando le detectaron cáncer a nuestra madre, le dieron en ese entonces un año de vida. Hice todo lo que tenía que hacer, cartas a lo ministerios y nunca hubo una respuesta. Hoy en día mi madre está en fase terminal. Hicimos una carta al Ministerio de Justicia y todavía eso está en el aire”.
El día de ayer, la titular del Primer Tribunal de Garantía, Isabel Margarita Zúñiga, rechazó un recurso de amparo presentado. Hoy, a medio día, Policía Internacional lo embarcó en un vuelo a Brasil, aunque el ministro de la Corte de Apelaciones de San Miguel, Ismael Contreras, resolvió autorizar su ingreso al país durante 30 días. Se prevé que una vez que llegue a Brasil, Escobar tomará un avión de regreso. La abogada Alejandra Arriaza, quien presentó un escrito ante la Corte de Apelaciones de San Miguel, señaló que “el ministro aceptó nuestra petición, por ‘razones humanitarias’ solicitamos la autorización para que Jorge Escobar permanezca en el país, durante un plazo razonable con el objeto de ver a su madre que se encuentra afectada gravemente de salud.
Antes de ser embarcado en el vuelo por la policía, Jorge Escobar señaló que su razón para ingresar al país “es por un asunto humanitario. Mi objetivo es poder estar junto a mi madre, quien está muy mal. El mensaje es ése: abran la mente y abran la puerta… Llevo más de tres años intentando ingresar al país. No han respondido ninguna de las solicitudes que hemos presentado. Estuve cinco años en prisión y 15 bajo pena de extrañamiento. A nosotros se nos ha castigado y se nos ha aplicado una política de castigo cruel, draconiana y persistente”.
