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Agosto 18, 2026

¿Qué debe una pyme considerar en la actualidad económica?

Es evidente que las crisis económicas resultan ser particularmente severas para los agentes más débiles del país. Mientras las grandes empresas pueden emitir bonos y/o exigir soluciones estructurales a sus problemas de parte de la banca, siendo sus grandes deudores, las Pequeñas Empresas son mucho más propensas a sufrir directamente las consecuencias de un ciclo económico negativo.

Cuando la demanda se contrae, estas últimas empresas deben ajustar dramáticamente sus márgenes de comercialización si quieren sobrevivir en el mercado. A lo anterior, se suma que la banca sube las calificaciones de riesgo de sus deudores y con ello aumenta el costo financiero para éstos. Ante las nuevas condiciones restrictivas del mercado, la pequeña empresa tiene dificultades para demostrar su viabilidad: los ingresos tienden a disminuir, los costos a aumentar y la rentabilidad desaparece.

 
La pregunta más obvia es ¿qué hacer entonces? El Gobierno está preocupado y monitorea de cerca la actividad económica. Para evitar un aumento desmedido en la actividad económica y el desempleo, se generan medidas para apoyar la sobrevivencia del sistema productivo en épocas de crisis. Las políticas pro-empleo buscan sostener la competitividad de sectores económicos específicos como son la construcción y las pequeñas empresas, siendo estos sectores demandadores de mano de obra.

Por lo tanto, y aquí es a donde quiero apuntar, el pequeño empresario debe reaccionar rápido ante una amenaza de recesión. Para ello debe implementar acciones propias en los siguientes cuatro ámbitos estratégicos:
 
a)        La asociatividad le permite generar importantes economías de aglomeración, que ciertamente ayudarán a la empresa a transitar mejor en la parte baja del ciclo económico. Los encadenamientos productivos con otras empresas permiten barajar mejores opciones de subsistencia en el mercado.

b)        El acceso al financiamiento debe ser evaluado en forma permanente y para ello es importante manejar información oportuna sobre plazos y condiciones crediticias del sistema financiero.

c)        La competencia en los sectores “tradicionales” seguirá siendo alta en el futuro. Para ello el pequeño empresario debe ahora enfocar sus esfuerzos productivos en la innovación, para así diferenciarse de la competencia con procesos productivos orientados a satisfacer a los clientes.

d)        En períodos de recesión no debe subvaluarse la necesidad de invertir en marketing. De esta manera la pequeña empresa evitará perder participación de mercado y podrá estar en mejores condiciones, cuando la situación económica se normalice.
 
 
Santiago, 5 de marzo 2009     
 
 
Juan Carlos Scapini
Director Ingeniería Comercial
Universidad Central