Más allá de los casos “falsos” o “mal calificados” de detenidos desparecidos que denunció la cuestionada presidenta de la comisión de Derechos Humanos de la Cámara, la diputada de RN, Carla Rubilar, también se han develado aspectos bastante más políticos en torno a este sensible tema. Bárbara Cepeda, hija de Horacio Cepeda, y Ana González, madre de Luis Emilio Recabarren González llegaron esta vez hasta el Congreso Nacional, tal como lo hicieron ayer al reunirse con el ministro Francisco Vidal en La Moneda, para hablar de la dolorosa situación que viven desde que salieron a luz pública los casos de sus familiares.
Cepeda realizó una grave acusación en contra de uno de los asesores jurídicos de la parlamentaria aliancista, quien se habría comunicado con ella para informarle que tenía en su poder una declaración en la cual ella aseguraba haber visto a su padre en Argentina el año 1977, luego de su desaparición en diciembre de 1976 de ese año.
Pero Bárbara Cepeda afirma que dicho documento es totalmente falso. “Al día siguiente logré que me mandaran la supuesta declaración jurada que está aquí (la tiene entre sus manos), que no es mi letra, no es mi ortografía, ni mis palabras y contiene falsedades. En ninguna parte dice que yo vi a mi papá, sino que este es un relato de la desaparición de él. Esto llegó a mis manos a través de Investigaciones, pero no la hice ni la he firmado”.
Con esta información acudió a la comisión de Derechos Humanos, donde se enteró de algo escalofriante: “esto es un extracto del libro del señor Manuel Contreras”, relató.
El ex director de la DINA escribió un texto titulado “La verdad histórica II, ¿desaparecidos?, donde cuestiona esta realidad de nuestra historia reciente.
Por su parte, Ana González, madre de Recabarren González, señaló adolorida que “me avergüenzo de mi país, porque no sólo ofende la lucha que hemos dado durante tantos años, desde la dictadura. Si en esos tiempos hubiésemos estado mintiendo, tal como dice la señora (Karla Rubilar) habríamos ido a caer, perdonando la expresión ‘de hicico’ a la cárcel o también estaríamos desaparecidos”.
Jugadas y costos políticos
El uso de documentos falsificados y las presiones de los asesores de Karla Rubilar para presentar su denuncia es, para los familiares de los detenidos desaparecidos involucrados, una maniobra política del candidato de la Alianza, Sebastián Piñera. “Hay gato encerrado en esto, ella no está sola. Lo que se pretende con toda esta faramalla cruel que se ha montado, es que el próximo Presidente, que está pensando que va a llegar al folio donde estuvo alguna vez Salvador Allende, no quiere tener en las manos o el peso en sus hombros de los detenidos desaparecidos, hacer borrón y cuenta nueva, y gobernar ‘tranquilito’, sin estas mujeres que durante tantos años han luchado por la verdad y por la justicia”, afirmó Ana González. En este sentido, otra de las críticas ha sido la defensa corporativa que ha hecho el bloque opositor a la diputada Rubilar, y a quien ya se le presentó ayer una moción de censura a su cargo de presidenta de la comisión de Derechos Humanos de parte del diputado PS, Sergio Aguiló. La censura debe ser votada la próxima semana por la misma instancia parlamentaria. La protección del empresario de RN a Rubilar, expresada ayer en Valparaíso, ha motivado a que se cuestione además el acuerdo político entre la Concertación y la Alianza para la presidencia de la Cámara de Diputados de este año. Quien debería asumir es el UDI Rodrigo Álvarez, pero según las palabras del diputado DC, Gabriel Silber, estos hechos motivan a que se revise e incluso que se desconozca.
El uso de documentos falsificados y las presiones de los asesores de Karla Rubilar para presentar su denuncia es, para los familiares de los detenidos desaparecidos involucrados, una maniobra política del candidato de la Alianza, Sebastián Piñera. “Hay gato encerrado en esto, ella no está sola. Lo que se pretende con toda esta faramalla cruel que se ha montado, es que el próximo Presidente, que está pensando que va a llegar al folio donde estuvo alguna vez Salvador Allende, no quiere tener en las manos o el peso en sus hombros de los detenidos desaparecidos, hacer borrón y cuenta nueva, y gobernar ‘tranquilito’, sin estas mujeres que durante tantos años han luchado por la verdad y por la justicia”, afirmó Ana González. En este sentido, otra de las críticas ha sido la defensa corporativa que ha hecho el bloque opositor a la diputada Rubilar, y a quien ya se le presentó ayer una moción de censura a su cargo de presidenta de la comisión de Derechos Humanos de parte del diputado PS, Sergio Aguiló. La censura debe ser votada la próxima semana por la misma instancia parlamentaria. La protección del empresario de RN a Rubilar, expresada ayer en Valparaíso, ha motivado a que se cuestione además el acuerdo político entre la Concertación y la Alianza para la presidencia de la Cámara de Diputados de este año. Quien debería asumir es el UDI Rodrigo Álvarez, pero según las palabras del diputado DC, Gabriel Silber, estos hechos motivan a que se revise e incluso que se desconozca.
“La Alianza debe participar también de la censura el próximo miércoles, entender que en materia de derechos humanos debe haber una sola voz como país. De lo contrario, entenderemos que en estos años no hemos avanzado nada y por tanto la oposición no está en condiciones de presidir la Cámara desde marzo de 2009”.
