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Agosto 18, 2026

‘ mayo

Pese a las reservas que despierta Piñera en un partido fundamentalista imbuido de un proyecto propio, la UDI anunció un apoyo con elástico al que “hoy” es el candidato de la Alianza mejor posicionado, a partir de una concordancia programática y un acuerdo parlamentario.

Un cheque a fecha, a hacer efectivo en mayo, extendió la UDI a Sebastián Piñera, en el entendido que para ese entonces el líder de Renovación Nacional continuará como el candidato presidencial mejor posicionado de la Alianza. Fue la fórmula que debió consensuarse en el cónclave de más de diez horas sostenido en un subterráneo de las Termas de Colina, en el que se tapiaron las ventanas con cojines para que los sabuesos de los medios no husmearan ni interpretasen lo que adentro ocurría.

Aunque los coroneles del partido, con Juan Antonio Coloma a la cabeza, ya habían acordado el apoyo a Piñera, tuvieron que ponerle elástico cuando algunas voces doctrinarias se levantaron con fuerza ante la demostración de realismo de la directiva. La de Evelyn Matthei estaba teñida de interés propio, pero las de José Antonio Kast y el ex vice Gabriel Villarroel quedaron resonando como un grito de alerta doctrinaria. Una y otros interpretaron la reserva que despierta el empresario en el conjunto del movimiento gremialista y no sólo por una historia de fricciones personales y partidistas. Su figura no es para nada representativa del proyecto de derecha popular y neoconservadora del partido fundamentalista de Jaime Guzmán. Por eso que lo del viernes no fue una proclamación propiamente tal, sino una propuesta del consejo directivo ampliado al consejo general de la UDI.

El texto consensuado con la disidencia contiene dos prevenciones: “Haremos esta proposición a partir de la concordancia con RN y Sebastián Piñera de un proyecto de auténtico cambio para Chile y en la comprensión de que al celebrarse el consejo general sea la mejor opción para garantizar el triunfo de la Alianza”. En estricto rigor, Piñera quedó “pá mayo”, porque será entonces que se celebre el consejo general, y las razones no son puramente legales, porque éste podría adelantarse.

Comenzaron ya los primeros finteos para confeccionar una plantilla parlamentaria única con una competencia total y real en su interior, adelantando el jefe de la bancada UDI de la Cámara que deberá partirse del número de 34 diputados con que ésta cuenta actualmente. Lo que fue de inmediato objetado por RN, porque no cumple con el principio de igualdad entre dos partidos con peso similar.

Pero ninguna de las prevenciones y dificultades reseñadas puede hacer olvidar el hecho que la derecha está en uno de los pocos momentos de su historia política en que confluye hacia un solo candidato presidencial. Si Piñera desciende de sus actuales niveles de expectativa y popularidad no será a causa de una figura del sector que hoy no se divisa, sino por el impulso que tome un abanderado único de la Concertación. Como lo dijo Pablo Longueira con ese fatalismo que constituye uno de los rasgos de su carácter mesiánico, ya es tarde para que la UDI instale un competidor. El se propuso a sí mismo hace dos años justamente para despiñerizar el ambiente, pero no le hicieron caso y se retiró, con una actitud crítica a sus compañeros que mantiene hasta hoy.

Eso lo sabe la Concertación y de allí que Eduardo Frei dijese que Chile necesita un Presidente y no un gerente y que Camilo Escalona lo tratara como la encarnación del conjunto de la derecha al llamarlo el “gerente del neopinochetismo”.

(Comentario transmitido por Universidad de Chile Noticias, radio 102.5 FM).

El texto consensuado con la disidencia contiene dos prevenciones: “Haremos esta proposición a partir de la concordancia con RN y Sebastián Piñera de un proyecto de auténtico cambio para Chile y en la comprensión de que al celebrarse el consejo general sea la mejor opción para garantizar el triunfo de la Alianza”. En estricto rigor, Piñera quedó “pá mayo”, porque será entonces que se celebre el consejo general, y las razones no son puramente legales, porque éste podría adelantarse. Comenzaron ya los primeros finteos para confeccionar una plantilla parlamentaria única con una competencia total y real en su interior, adelantando el jefe de la bancada UDI de la Cámara que deberá partirse del número de 34 diputados con que ésta cuenta actualmente. Lo que fue de inmediato objetado por RN, porque no cumple con el principio de igualdad entre dos partidos con peso similar. Pero ninguna de las prevenciones y dificultades reseñadas puede hacer olvidar el hecho que la derecha está en uno de los pocos momentos de su historia política en que confluye hacia un solo candidato presidencial. Si Piñera desciende de sus actuales niveles de expectativa y popularidad no será a causa de una figura del sector que hoy no se divisa, sino por el impulso que tome un abanderado único de la Concertación. Como lo dijo Pablo Longueira con ese fatalismo que constituye uno de los rasgos de su carácter mesiánico, ya es tarde para que la UDI instale un competidor. El se propuso a sí mismo hace dos años justamente para despiñerizar el ambiente, pero no le hicieron caso y se retiró, con una actitud crítica a sus compañeros que mantiene hasta hoy.