Las expectativas económicas de México para el próximo año 2009, decaen con el paso de los días mientras la aguda recesión en Estados Unidos (EE.UU.) disminuye la demanda de autos y otros bienes realizados en fábricas locales, dijeron analistas. TD Securities dijo este miércoles que se prevé una caída del 1.2 por ciento en el crecimiento de la economía mexicana en 2009, mientras que Citigroup redujo la noche de este martes su cálculo que apuntaba hacia una contracción.
Luego de esta futura reducción, Citigroup considera que la economía de la nación norteamericana descenderá un 0,2 por ciento el próximo año, desde su estimado previo de conseguir una propagación del 0,5 por ciento, dijo el banco Banamex, su subsidiaria en México.
La idea de que México está a punto de entrar en recesión comenzó en octubre, pero el cambio reciente en las estimaciones apunta hacia una contracción profunda, por lo que el riesgo a la baja para el crecimiento del año que entra ha dado un fuerte giro para peor”, dijo el banco Banamex.
La disyuntiva mexicana se centra en que envía aproximadamente un 80 por ciento de sus exportaciones a EE.UU., donde el síncope del mercado inmobiliario y las cada vez más severas restricciones crediticias, están mitigando el apetito estadounidense por bienes manufacturados en México.
La producción de autos de México, que se explica en gran parte por la demanda del país vecino, cayó un 2.1 por ciento en noviembre a tasa anual. Los autos y las autopartes representan una quinta parte de las exportaciones mexicanas.
A pesar de estas perspectivas, se espera que la economía mexicana se incremente este año un 2 por ciento, de acuerdo con el Gobierno y un sondeo entre analistas del banco central, luego de haberse expandido un 3.2 por ciento en el 2007.
Mientras que para el 2009, el Banco de México (central) está pronosticando una expansión de apenas un 0.5 por ciento, a diferencia del Gobierno que calcula una del 1.8 por ciento.
A principios de este año, varios economistas esperaban que el fuerte gasto programado del Gobierno y el sector servicios ayudaran a compensar la debacle económica de EE.UU., pero el pronóstico ha empeorado.
“La economía mexicana estaba sorprendentemente resistente inicialmente a la desaceleración en Estados Unidos, pero el panorama para lo que queda del año y para todo 2009 se ve mucho peor”, dijo el analista Bartosz Pawlowski de TD Securities en un reporte.
La idea de que México está a punto de entrar en recesión comenzó en octubre, pero el cambio reciente en las estimaciones apunta hacia una contracción profunda, por lo que el riesgo a la baja para el crecimiento del año que entra ha dado un fuerte giro para peor”, dijo el banco Banamex.
La disyuntiva mexicana se centra en que envía aproximadamente un 80 por ciento de sus exportaciones a EE.UU., donde el síncope del mercado inmobiliario y las cada vez más severas restricciones crediticias, están mitigando el apetito estadounidense por bienes manufacturados en México.
La producción de autos de México, que se explica en gran parte por la demanda del país vecino, cayó un 2.1 por ciento en noviembre a tasa anual. Los autos y las autopartes representan una quinta parte de las exportaciones mexicanas.
A pesar de estas perspectivas, se espera que la economía mexicana se incremente este año un 2 por ciento, de acuerdo con el Gobierno y un sondeo entre analistas del banco central, luego de haberse expandido un 3.2 por ciento en el 2007.
Mientras que para el 2009, el Banco de México (central) está pronosticando una expansión de apenas un 0.5 por ciento, a diferencia del Gobierno que calcula una del 1.8 por ciento.
A principios de este año, varios economistas esperaban que el fuerte gasto programado del Gobierno y el sector servicios ayudaran a compensar la debacle económica de EE.UU., pero el pronóstico ha empeorado.
“La economía mexicana estaba sorprendentemente resistente inicialmente a la desaceleración en Estados Unidos, pero el panorama para lo que queda del año y para todo 2009 se ve mucho peor”, dijo el analista Bartosz Pawlowski de TD Securities en un reporte.
El crecimiento también está sufriendo debido a una marcada caída en la producción petrolera, otro importante componente de la economía mexicana que aporta alrededor de un tercio de los ingresos del Gobierno.
