Esta cifra muestra los primeros efectos de la desaceleración internacional , debido a que el décimo mes de 2008 estuvo marcado por el agravamiento de la crisis luego de la caída del Banco de Inversiones estadounidense Lehmann Brothers.
Durante octubre, la producción industrial cayó 0,8 por ciento en doce meses, mientras que la producción minera sufrió un fuerte retroceso de un 8,2 por ciento, según informó el Instituto Nacional de Estadísticas, INE.
Por otra parte, las ventas reales de supermercado exhibieron un aumento de 7,1 por ciento en un año, mientras que las del comercio subieron 6,3 por ciento.
El ministro de Hacienda, Andrés Velasco reconoció que el Imacec de octubre fue menor de lo esperado, pero afirmó que a pesar de las turbulencias nuestra economía sigue creciendo. “Se pronosticaba un crecimiento bordeando el 3 por ciento, estuvo levemente por debajo de esa cifra, pero constatamos que nuestra economía crece, en circunstancias que son más estrechas que hace unos meses atrás”, señaló.
Por su parte, el profesor de economía de la Universidad de Chile, Franco Parisi, manifestó que este resultado no es totalmente representativo de la actual recesión económica mundial y que afecta principalmente a las economías emergentes y desarrolladas.
Parisi aseguró que las mayores bajas en el crecimiento “van a venir mucho más adelante. De hecho, nosotros decíamos que el Imacec de septiembre a un 5 por ciento había sido el último bueno que tendríamos en el año, por los próximos nueve a diez meses, y claramente este fue un mes de cambio en términos de cifras macroeconómicas”.
En este sentido, explicó que “la primera fue la inflación, que fue negativa y lo más probable es que se perpetúe así hasta marzo del próximo año, lo que indicaría que la inflación dejó de ser un problema para Chile. Todos esos elementos están en la línea en que Chile se está comportando, si bien un poco más menguado, de forma similar a la crisis internacional”.
En esa misma línea, el economista del Instituto Libertad y Desarrollo, Tomás Flores dijo que las proyecciones de crecimiento que hizo el Banco Central para el próximo año, las cuáles bordean entre el 2 y 3 por ciento podrían ajustarse a la baja, ya que la desaceleración podría acentuarse mucho más en los próximos años, llegando sólo a un 1 o 2 por ciento. “Todas las proyecciones se han ido corrigiendo a la baja a medida que va pasando el tiempo, ojalá que finalmente Chile no te tenga que pasar por una recesión”, señaló.
El año pasado la economía chilena se expandió un 5,1 por ciento, mientras que para este año el Banco Central pronostica que el crecimiento del PIB (Producto Interno Bruto estará dentro de un rango de un 4,5 por ciento, según el informe de política monetaria de septiembre, el cual quedó bastante desfasado debido a la crisis financiera que se desató a fines de ese mes y principios de octubre y generó un cambio radical en el panorama macroeconómico.
