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Agosto 18, 2026

Ding dong bell, ding dong bell…

Se acerca a pasos agigantados la tradicional celebración del mes de diciembre, esa diarrea consumista que pone a dura prueba las tarjetitas de crédito y la paciencia de la iglesia. Según Andrés Velasco el planeta se divide entre Chile que va bien, y el resto del mundo en crisis. El resto del mundo pues, sigue sufriendo los efectos de la crisis que se van profundizando según pasan los días, las semanas y los meses.

Ni el Plan Paulson en los EEUU (U$ 0,7 billones), ni el Plan europeo (€ 1,7 billones), ni el Plan chino (€ 0,455 billones) logran restaurar la “confianza de los mercados”. Pareciera que los mercados están más desconfiados que de costumbre, ¡No te jode!
 
Y como no, si cada día que pasa nos muestra que los calculitos hechos por los que saben se van quedando chicos, el desmadre es mucho peor de lo previsto.
 
Como para tranquilizarnos Hillary Clinton declara que cuando Bill llegó a la Casa Blanca se encontró con que la situación económica era mucho más grave de lo conocido: “había víboras debajo de cada piedra”, dice.
 
En esa línea, el grupo Fannie Mae, -uno de los pilares financieros yanquis, nacionalizado por W. Bush para “salvar el capitalismo”-, anunció ayer nuevas pérdidas por un total de U$ 29 mil millones en el tercer trimestre de este año. Y para no perder el impulso Fannie Mae anuncia que “la crisis actual en los EEUU y en los mercados financieros mundiales continuarán afectando (sus) resultados por el resto del 2008 y en el 2009”. ¿Qué tal?
 
Otras cosas no pero perder plata Fannie Mae sabe cómo y su visión del futuro no es de echar en saco roto: “seguirá subiendo la tasa de desempleo”, habrá “una baja continua de los precios inmobiliarios y un aumento de la incapacidad de pago de hipotecas”, “un alza significativa de (las) provisiones (de Fannie Mae) por impagos” y para terminar, “dificultades en materia de acceso al crédito”.
 
¡Menos mal que estamos en Chile y tenemos a Velasco de ministro de Hacienda!
 
Por su parte AIG, una de las más grandes compañías de seguros del mundo, también nacionalizada por W. Bush, anuncia el mismo día una pérdida “inédita”(sic) de U$ 24 mil quinientos millones. El plan original para AIG preveía U$ 85 mil millones que hubo que aumentar a U$123 mil millones… y ahora 27 mil millones más, o sea en total ¡el PIB de Chile!, no se te ocurra preguntar quién paga…
 
Por si fuese poco, la legendaria General Motors se nos va a las pailas. Al borde de la quiebra el valor de su acción ha bajado en casi 50% y sus ejecutivos gritan para obtener la “indispensable”(sic) ayuda del Estado Federal. ¿Cómo era el cuento de la “dura pero justa ley del mercado”?
 
Europa no lo hace mal, pero comparada con EEUU los montos de las pérdidas parecen ridículas: el banco Hypo Real Estate fue salvado por el gobierno alemán hace algunas semanas con una inyección de € 50 mil millones. El lunes HRE pidió otra ayudita por € 15 mil millones más…
 
En Francia, la Caja Nacional de Cajas de Ahorro perdió € 751 millones especulando en la Bolsa, y ayer el banco Natixis tuvo que confesar otra pérdida de € 975 millones en el mismo jueguito. Esas pérdidas equivalen a más del doble del presupuesto anual del gobierno francés para restaurar y modernizar los barrios viejos de todo el país.
 
En octubre pasado ING había recibido € 10 mil millones del gobierno holandés. ING publicó hoy mismo el anuncio de la primera pérdida trimestral de su historia: € 585 millones. Lo que no le impide a ING España continuar con la campaña de llamados a domicilio para pedirte que pongas tu dinero en sus manitas.
 
Lo dicho: ¡Menos mal que estamos en Chile y tenemos a Velasco de ministro de Hacienda!
 
Ding dong bell, ding dong bell…