Sindicalistas, economistas y organizaciones ciudadanas han planteado que el Estado debiera “intervenir las AFP” y “traer de vuelta los fondos más inestables”. El fundamentalismo neoliberal sigue imponiéndose en Chile, pues Alemania, Inglaterra y EEUU, ya han tomado medidas para resguardar sus fondos de pensiones. “Se debiera priorizar en cuidar los fondos y no sólo cuidar a los banqueros. Andrés Velasco, nuestro ministro de Hacienda está dedicado a cuidar a los banqueros y eso la Concertación lo va a pagar caro”, señala el senador socialista Alejandro Navarro. Algunos parlamentarios oficialistas, encabezados por el diputado socialista Sergio Aguiló, presentaron un proyecto de acuerdo que intenta exigir al gobierno de Bachelet “intervenir los fondos”. Hasta ahora las autoridades siguen sin hacer absolutamente nada a pesar de las pérdidas millonarias. Sólo entre el 6 y 7 de octubre, la cuota real de los fondos de pensiones cayó en 2,73 por ciento. En el caso del Fondo A dicha pérdida fue de 4,24. En un día se perdieron 2.623 millones de dólares.
El 27 de octubre la Superintendencia de AFP informaba que las pérdidas en los fondos de pensiones alcanzaban un nivel sin precedentes: El fondo total perdió ya un 45,7 por ciento, equivalente a 26.917 millones de dólares. En el Fondo A las pérdidas son de un 45,27 por ciento; en el B, de 34,87 por ciento; en el C, de 22,96 por ciento; y en el D, de 12,27 por ciento. “¿Eso es lo que el ministro de Hacienda considera ‘fondos a buen recaudo’? Las millonarias pérdidas sufridas por estos fondos ‘a tan buen recaudo’ equivalen casi exactamente al presupuesto fiscal de 2007. Sólo los afiliados que tuvieron el buen criterio de desoír las recomendaciones de las AFP y las autoridades y se mudaron al Fondo E prácticamente no han sufrido pérdidas, puesto que el mismo ha perdido un 0,8 por ciento. Pero lamentablemente apenas un 0,7 por ciento de los afiliados tiene cuentas allí. ¿Hasta cuando las autoridades seguirán escondiendo la cabeza como si no pasara nada?”, se pregunta el economista Manuel Riesco.
Pero el drama para los futuros jubilados es profundo. Para el periodista Paul Walder, experto en temas económicos, “una mayoría de los afiliados colocó sus ahorros en los fondos riesgosos y en los muy riesgosos. Más del 40 por ciento en las carteras A y B, en tanto ni el 5 por ciento en la E. Cada día que caen las bolsas mundiales, así fue la semana del 20 al 24 de octubre y así también la semana del 27, aumentan las pérdidas. Desde antes de la crisis ya eran conocidas las grandes falencias del sistema, lo que llevó al gobierno de Bachelet a realizar su reforma previsional, que otorga un subsidio a todos quienes no logren reunir la cantidad suficiente para una pensión mínima. Si ya antes de la crisis el modelo no lograba cumplir con el objetivo de otorgar una pensión digna -que permita al jubilado mantener su nivel previo y no bajarlo de forma violenta-, la crisis ha convertido el problema en un drama”. Y es que casi el 60 por ciento de lo trabajadores ni siquiera tiene al día sus cotizaciones previsionales, principalmente por la precariedad del empleo. Se calcula que un 50 por ciento de los trabajadores no podrá financiar su pensión. El Estado deberá subsidiar más de la mitad de las pensiones.
Según la Superintendencia de AFP, todas las administradoras han perdido: Capital bajó un 28 por ciento; Planvital, un 26 por ciento; Provida, un 24,2; Cuprum, un 23; y Habitat, un 22 por ciento. Según el actual presidente de la Asociación de AFP, Guillermo Arthur, ex ministro del Trabajo de la dictadura de Pinochet, “los balances de las AFP este año desgraciadamente van a ser muy malos, porque vamos a seguir la misma suerte de los fondos”. Grupos de afiliados han presentado demandas ante los tribunales contra las AFP por la mala administración de sus ahorros. “Quienes estaban pensando en jubilar este año o el próximo, claramente no lo harán, y deberán trabajar 8 ó 10 años más para recuperar la plata. Desde hace más de un año se venía advirtiendo sobre lo que iba a pasar y no se hizo nada para proteger estos importantes recursos. Por eso, cuando en los propios Estados Unidos y en Europa lo que vemos es una activa intervención del Estado en bancos y empresas, demandamos la misma actitud de nuestras autoridades respecto de este tema”, dice el senador Navarro. “Cuando el gobierno argentino nacionalizó los AFPJ, que a diferencia de Chile sólo administran la mitad de las jubilaciones, la reacción en nuestro país fue de un ‘rechazo total’, desde el gobierno, las autoridades económicas y los ejecutivos de AFP”, dice Paul Walder. 
“En el sistema de AFP chileno, si el afiliado es mujer está desamparada. Y peor si tiene la mala idea de jubilar a la edad que la ley le reconoce como derecho. Su ‘esperanza de vida al jubilar’ resulta no sólo desesperanzada sino más bien letal. Sus pensiones resultan a lo menos un tercio inferiores a las de los hombres con igual fondo y en la edad legal de jubilar. Las mujeres constituyen las dos terceras partes de los jubilados, a lo menos. El ministro Andrés Velasco, ha declarado: ‘Los fondos de los trabajadores de Chile están a buen recaudo. Es importante entender que las personas que están prontas a la edad de jubilación están por ley en el Fondo E, que no tiene acciones, y por ende está resguardado de estas turbulencias’. Eso no es verdad. Evidentemente no están a buen recaudo fondos que desde el inicio de la crisis y hasta octubre de 2008 han reconocido pérdidas reales de más 26.917 millones de dólares, que equivalen a 45,7 por ciento del fondo total. Mal puede considerar esa pérdida como insignificante, puesto que el presupuesto del estado chileno del 2007 alcanzó esa cifra. Ojala que no tenga también el presupuesto nacional a tan buen resguardo que mañana nos diga que se lo ha farreado en la Bolsa. El ministro Velasco debe explicar a los 3,7 millones de personas que tienen sus ahorros en el Fondo B qué tan bueno es este resguardo que en un año les ha hecho perder más del 34,87 por ciento de sus fondos. Francamente la capacidad dialéctica del Ministro debe ser notable -por algo es profesor de Harvard- para explicar a 5 millones de chilenos que le vienen creyendo desde hace un año y se quedaron en el fondo A y B, cómo es posible que fondos a tan buen resguardo hayan perdido entre un tercio y un 40 por ciento de su valor en pocos meses. Tampoco dice la verdad cuando afirma que están a buen resguardo las personas próximas a jubilar. Algunos pocos afiliados tienen sus ahorros en el fondo E, que efectivamente constituye un buen resguardo y no ha perdido nada en el curso de la crisis. Sin embargo, son sólo 68.000, el 0,74 por ciento del total de cuentas, de los cuales apenas 7.000 son mayores de 55 años. Es decir, solo 7.000 personas mayores de 55 años tienen sus ahorros a buen recaudo. Constituyen sólo el 1 por ciento de este ramo de edad. Todo el resto, es decir el 99 por ciento de las personas próximas a jubilar tienen sus ahorros en fondos que han sufrido pérdidas cuantiosas. ¿Eso es lo que Velasco llama ‘a buen recaudo’”, dice Manuel Riesco.
Alejandro Charme, Superintendente de Pensiones, y Roberto Fuentes, Gerente de Estudios de la Asociación de AFP, entrevistados por La Nación seguían recomendando a los afiliados a las AFP no cambiarse de fondo de pensión. “Cualquiera podía suponer que la gigantesca crisis en los mercados financieros haría muy riesgoso mantener inversiones en instrumentos de renta variable, y muy especialmente en instrumentos, instituciones y mercados de alto riesgo. También las AFP, que son las responsables del conjunto del fondo de pensiones, podían haberlos cambiado a inversiones seguras en renta fija. Nada impedía, por ejemplo, pasar el conjunto del fondo a pagarés de los principales estados, o incluso a los llamados mercados de liquidez, los cuales dan una renta baja pero segura. Se puede pensar en alternativas mucho mejores, por ejemplo, pagar todas las deudas del Metro, CODELCO, ENAMI y ENAP y quedar como acreedores de estas empresas que son muy seguras y cuentan con el aval del Estado. Lo que ocurre es que ni las AFP ni las autoridades cumplieron con su deber, que consiste en proteger los fondos de los afiliados. En un caso, prefirieron continuar pagando comisiones gigantescas a los operadores financieros -muchas veces relacionados con los propietarios de las AFP- que sucesivamente trasladaron los fondos hacia China, Rusia, Brasil y hacia instrumentos de alto riesgo y otros de solvencia muy dudosa para cubrirse de los primeros. Y en cuanto a las autoridades, en medio de la crisis eliminaron regulaciones y autorizaron a las AFP a hacer prácticamente lo que quisieran con los dineros de todos. Es altamente probable que la crisis continúe por muchos meses, sino años, y que los mercados continúen cayendo todavía por mucho tiempo. La situación continua siendo de extrema turbulencia. Sin embargo, no solo no toman ellos las medidas para proteger los fondos de los afiliados ¡sino que recomiendan a éstos que tampoco se protejan por su cuenta!… Lo que si hicieron las AFP es aumentar dos veces en el curso de la crisis las comisiones que cobran por administrar este desastre, y la Superintendencia no dijo ni pío”, agrega Riesco.
Al 28 de octubre, los cotizantes han perdido en promedio 9 años de cotizaciones. “La idea de una AFP estatal es buena, pero poco y tarde. Lo que hay que hacer es intervenir de inmediato los fondos para resguardarlos de modo ordenado hasta que pase la crisis y restablecer el sistema de reparto para garantizar a todos pensiones definidas al menos iguales a las del INP. Argentina sencillamente contrató un seguro de renta vitalicia a todos los argentinos, es decir, al igual como hacen las compañías privadas que ofrecen el mismo servicio, a cambio del fondo de pensiones acumulado se comprometió a otorgar una pensión definida. El monto de las pensiones se conoce desde hoy -en el caso de las rentas vitalicias privadas no se sabe hasta el día que se contratan porque dependen de las tasas de interés y de la expectativa de vida-, y no discrimina a las mujeres -en el caso de las vitalicias privadas ellas reciben un tercio menos que los varones aunque tengan igual cantidad de fondos-; además, el gobierno no quiebra, mientras todas las aseguradoras están hoy quebradas, aun las mayores del mundo”, concluye.
Fotos: Senador socialista Alejandro Navarro (foto de Jorge Zúñiga).
Economista Hugo Fazio (foto de Bancaria Chile).
Economista Manuel Riesco Larraín (foto de CENDA).
