Se llora en Chile y fuera de Chile. No hay control ni razón. No hay estilos de vida sino que bienes robados.
El sudor ajeno, Luli, es la fortuna de los antihumanos. Todos los seres humanos pasamos por momentos difíciles y lo peor es que tantos no lograr salir por causas conocidas, Luli, porque el pan, eso lo digo siempre, el pan no tiene nacionalidad, Luli, sino que algo sagrado en la boca del hombre y atropellado en el hocico del animal. No digas eso, Luli, no me digas que soy el Róbinson de los pobres…, ya me conoces, no es por güevear la concertación sino que es para acusar la sociedad chilena que anda robando el sudor al pobre de mi patria y si nuestro “héroe de la patria” estuviera vivo, pues, estaría diciendo lo mismo que escribo. Ya vendrán momentos mejores, dicen por los pasillos de la moneda… Se va suprimir el derecho del pueblo, se pondrán camarotes en el hogar de cristo… las nanas deberán ir a mear a un baño de restaurante y se les descontará de su salario esas orinadas porque han bebido el agua de la casa y el agua, obvio, es cara… La sabiduría de un pueblo que no sabe aún que la patria, el exilio, y los hombres de buena voluntad le ha dado un héroe del proletariado.
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