El último informe de Cenda sobre los fondos de Pensiones consigna la grave situación de estas inversiones, deterioradas por la crisis financiera estadounidense. Según el informe, las pérdidas al 21 de septiembre recién pasado alcanzaron a 20.000 millones de dólares, que equivalen a más de un sexto del total al momento de iniciarse la crisis el 25 de julio del 2007. El fondo A ha perdido más de una cuarta parte de su valor y el fondo B más de un quinto, en el mismo período. Sólo quienes están en el fondo E han estado a salvo de las pérdidas, pero representan menos del uno por ciento de los afiliados y sus ahorros representan menos del 4% del fondo total.
Las autoridades y parlamento han hecho oídos sordos a las advertencias que se les han hecho llegar reiteradamente al respecto, junto con la petición de: 1) investigar las dimensiones reales de las pérdidas, las que probablemente son muy superiores y; 2) intervenir los fondos para proceder a su repliegue ordenado a inversiones seguras en el país mientras dure la crisis.
