Bolivia había pedido prudencia a EEUU
En reiteradas oportunidades, el Gobierno de Bolivia ha llamado la atención al embajador de Estados Unidos para que “fuera más prudente en sus relaciones con políticos opositores al gobierno de Evo Morales”.
Una reunión del embajador con el ultraderechista prefecto del departamento de Santa Cruz (este), Rubén Costas, celebrada el pasado mes de agosto, hizo que el canciller de Bolivia lo convocara para que le explicara el motivo de su reciente encuentro.
El canciller señaló, en esa oportunidad, que hay acciones que “en momentos delicados, pueden traer consecuencias mayores” en las relaciones bilaterales.
Por su parte, el embajador Goldberg admitió que se reunió con el prefecto Costas, aunque aseguró que fue una “reunión pública” que es parte de la actividad diplomática que realiza.
Contrariamente a la versión del diplomático fuentes de la Embajada de Estados Unidos en La Paz señalaron que la reunión fue reservada.
Con esta polémica reunión con el prefecto opositor Costas, es la sexta vez que el embajador estadounidense Goldberg fue llamado a declarar por irregularidades en su gestión en el país andino.
En otro caso, el gobierno del presidente Evo Morales anunció, en el mes de febrero, que elevaría una denuncia ante congresistas de Estados Unidos por las acciones conspirativas que realiza la embajada norteamericana a través de la estadounidense Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés).
En junio de este año, el ministro de Gobierno de Bolivia, Alfredo Rada, denunció que la labor de Goldberg en Bolivia se ha caracterizado por ser “más política que diplomática”.
Chávez se solidarizó con Bolivia
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se solidarizó este miércoles con su homólogo de Bolivia, Evo Morales, quien enfrenta una arremetida de las fuerzas imperialistas, que usan a la extrema derecha boliviana para armar la más reciente intentona golpista.
“El presidente Morales está frente a su pueblo defendiendo la soberanía de Bolivia, y nosotros estamos con él”, dijo Chávez, al referirse a los graves hechos de violencia registrados en las últimas horas en la nación andina, denunciados por el Gobierno como un “golpe civil”.
Señaló que se trata de una “arremetida de las fuerzas imperialistas y de los pitiyanquis de la extrema derecha de Bolivia” y adelantó que en horas de la noche se comunicaría con el mandatario boliviano.
“Esta noche voy a tratar de hablar con él para tratar de buscar más información sobre la situación de Bolivia”.
Recordó que “aquí (en Venezuela) también pretenden volver a recalentar las calles, lanzar un golpe de Estado, matar el presidente, no van a poder con nosotros”.
Atentado contra gasoducto
Evo Morales también condenó los hechos ocurridos en el oriente del país, durante la mañana de este miércoles, cuando grupos opositores atentaron contra un gasoducto al sur de Bolivia.
“Es una abierta provocación al proceso de cambio y a la nacionalización de los recursos humanos”, refiriéndose a los prefectos opositores a quienes llamó “enemigos permanente de la patria y del pueblo”.
Los actos violentos en contra del gasoducto causaron la disminución en un diez por ciento de la exportación de gas natural hacia Brasil, informó la empresa Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
El presidente de YPFB, Santos Ramírez, denunció en una rueda de prensa en el Palacio de Gobierno que el atentado fue cometido por grupos de “paramilitares, fascistas y terroristas”, presuntamente organizados por fuerzas opositoras que desataron una ola de protestas sociales en el oriente y el sur del país.
El atentado ha ocasionado “hasta este momento” la baja en los envíos de gas a Brasil de 30 a 27 millones de metros cúbicos diarios y dejará a Bolivia perdidas diarias por ocho millones de dólares.
Los grupos opositores de los departamentos de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, región que concentra el 85 por ciento de las reservas de gas del país, reclaman al presidente Evo Morales que devuelva los ingresos petroleros que les fueron reducidos en enero pasado.
Además, en el sur de Bolivia, grupos radicales de este movimiento también ocuparon en la madrugada de este miércoles, cerca de la localidad de Villamontes, una planta de envasado de gas licuado de petróleo en bombonas.
El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, anunció que a partir de este miércoles se dispondrá una “mayor presencia” militar en las instalaciones petroleras para evitar “los atentados criminales” en esa región productora de hidrocarburos
