“Lamentablemente -agregó- esta es una demostración empírica más de la esquizofrenia que se ha instalado en la política chilena, donde sólo se ve lo que se quiere ver, donde se cree que los partidos representan el sentir de toda la sociedad, y que basta un acuerdo entre ellos para resolver los problemas. Se equivocan una vez más, porque tal como lo muestra la última encuesta Adimark el punto más bajo del gobierno es el manejo en Educación, porque las movilizaciones estudiantiles no son un capricho de los estudiantes, sino el reflejo de lo que sienten sus padres y sus porfesores, que saben que sólo una educación de calidad les puede permitir una hasta ahora esquiva igualdad de oportunidades y la movilidad social que sólo el talento, y no la situación socioeconómica debiera propiciar”.
Navarro dijo que “esta ley es la madre de todas las batallas. Es la oportunidad histórica que tiene Chile para tener una educación pública verdadera y no el remedo de educación pública que tenemos hoy, donde también la riqueza y capacidad de gestión de los municipios juegan un rol a favor o en contra de los jóvenes y su futuro. Sin embargo esta ley no toca la municipalización, aunque el propio Consejo Asesor así lo propuso. Y lo peor, es que con la aprobación express que se quiere hacer de esta ley, tampoco se derogará la LOCE, porque hay treinta artículos de esa ley que seguirán vigentes”.
El legislador socialista “dijo que además llevar la discusión a la LEGE a la Comisión de Hacienda no es pertinente ni lo que corresponde, es una pésima señal hacia esa sociedad que hoy está reclamando por una verdadera educación pública, y por el contrario sólo viene a reconfirmar que el tristemente célebre pacto de manos tomadas entre la derecha y los partidos de la Concertación, convertido hoy en LEGE, sólo es un blanqueo de la LOCE, legitimando el lucro y la selección que, precisamente, buscó consagrar ésta, la última de las leyes de amarre de la dictadura”.
“Me alegro -prosiguió- que exista un sentimiento transversal entre senadores de todas las bancadas respecto a hacer respetar el legítimo y legal derecho del Senado a legislar como corresponde a un país que se precia de democrático. Por eso espero que más allá de acuerdos cupulares, muchos de ellos mañana voten en conciencia y rechacen este intento por distorsionar y censurar el debate y querer aprobar una ley de educación batiendo record de velocidad. De no ser así se habrá sentado un pésimo precedente legislativo y político y, finalmente, se habrá perdido la oportunidad histórica de tener la buena ley de educación que necesitamos”.
Finalmente, Navarro reiteró que “aquí lo importante sigue siendo escuchar a los estudiantes, a los padres y a los profesores que claman por tener una educación pública fuerte, moderna, privilegiada por el Estado a la hora de destinar los recursos y los equipamientos, y no el híbrido, único en el mundo que tenemos hoy en Chile que es la educación particular subvencionada. Porque decir que querer fortalecer la educación pública es querer destruir la educación privada no es cierto. Lo que no queremos es que algunos lucren con los recursos públicos, entregando además una educación deficiente”.
