El funcionario público además afirmó que estos “dos ejemplares” portaban este mal desde 2006. En Caleta Donoso operan a lo menos dos empresas una nacional y otra multinacional.
Ante esto, inmediatamente las críticas a estas singulares declaraciones no se hicieron esperar. El sindicato de tripulantes de Punta Arenas afirmó que no es posible que el Sernapesca no haya informado a la comunidad acerca de esta grave diseminación del virus en Magallanes y solo bajo presión haya dado a conocer esta grave información.
Jorge Cofre, presidente de los tripulantes dijo a Ecoceanos News que “se confirmó la presencia del virus ISA tal como lo decía la información que manejaba nuestra organización. Nos llama la atención que no se haya hecho pública esta lamentable información de interés de todos los sectores de Magallanes. No es posible que el Sernapesca actúe de esta forma y que la industria anuncie su expansión a esta zona y lo haga de la peor forma, contaminando nuestro patrimonio sanitario”.
Agregó que “el Seno Última Esperanza, donde se detecto el virus, es una zona con solo una salida a aguas de canales y fiordos, tiene una escasa diferencia de mareas y por tanto tememos que el virus se expanda rápidamente y contamine todos estos lugares”.
