Mediante golpes de estado y/o desestabilizaciones han cambiado gobiernos e impuesto modelos económicos y dictaduras,todo supuestamente en defensa de la democracia.Esto sucede cada vez que en América Latina avanzan movimientos populares o revolucionarios a los que Estados Unidos combate por todos los medios.Entonces se habla de que en América Latina las dictaduras son recurrentes Washington,asume la tarea de “democratizarnos” y nosotros lo aceptamos en circunstancias de que lo recurrente es el anhelo democrático,que cada cierto tiempo nos es coartado.Y en este círculo vicioso,del que no hemos sido capaces de salir,entregamos riqueza y generamos pobreza,justificando la imagen que los países llamados desarrollado tienen de nosotros.
Y así es como Clinton,Obama y McCain nos ven.La ex primera dama,con gran arraigo entre la población latina de su país, dijo que su propósito hacia América Latina era ayudar a los pobres,como lo había hecho algunas veces cuando su esposo era presidente.John McCain ha dicho que mantendría el embargo contra Cuba y que presionará a su gobierno para que libere a los presos políticos,legalice a todos los partidos políticos y sindicatos “ofrezca libertad de prensa y realice elecciones supervisadas a nivel internacional”.Agregó que impediría que Bolivia y Venezuela siguieran el camino de Cuba y fortalecería las relaciones con Brasil,Chile y Perú.De paso criticó a Obama por decir que se reuniría con los gobernantes cubanos y por oponerse al TLC con Colombia,país al que definió como un rayo de esperanza en América Latina.
Obama,que parece el más calificado de los tres,sabe poco de América Latina,sus planteamientos obedecen a una visión general de lo que podría ser su política exterior,intentando diferenciarla de la de Bush,y optó por rescatar las políticas de John y Robert Kennedy sugiriendo incluso una reaparición de los Cuerpos de Paz, que en la práctica hicieron tareas de inteligencia.A McCain le interesan los votos de los ex cubanos de la Florida y a Obama que lo sigan viendo como el heredero de los Kennedy,pero el que gane tendrá que considerar después las políticas trazadas por el poderoso aparato burocrático conocido como el establishment,lo que se puede ejemplificar con el caso cubano.
LICITANDO LA INTERVENCIÓN
El hostigamiento estadunidense a la Revolución cubana,próxima a cumplir 50 años,ha sido constante.La infiltración de terroristas,Playa Girón, el bloqueo,la ley de ajuste cubano, las leyes Helms-Burton y Torricelli, son algunas demostraciones de ello y también del fracaso de esas agresiones.El actual presidente George Bush ha sido talvez el más estridente,posiblemente porque la familia fue afectada con las expropiaciones decretadas por el gobierno cubano,pero no por eso ha sido más exitoso que sus antecesores.Llegó al cargo gracias a los manejos electorales de su hermano, entonces gobernador de la Florida,y por lo visto le creyó más de la cuenta a los ex cubanos residentes en ese Estado,que en su mayoría están envueltos en acciones terroristas y tráficos varios.
El caso es que Bush decidió implementar un nuevo plan para desestabilizar a Cuba,creando una serie de instancias a las que le fueron otorgados muchos millones de dólares que se entregaban a través de la USAID,la Agencia para el Desarrollo Internacional,que casualmente tiene como director para América Latina a José Cárdenas,ex miembro del directorio de la llamada Fundación Nacional Cubano Americana.Este nuevo plan,tiene por objeto apoyar a los llamados disidentes y darles “elementos de trabajo”, como celulares, computadoras, materiales impresos y otros,para los cuales no rige el bloqueo,pero que dada su finalidad no pueden entrar abiertamente.
Se ha recurrido entonces a organizaciones no gubernamentales a las que se financia para que pretextando ser organizaciones humanitarias introduzcan dinero y demás artículos a Cuba. Pero se detectó una gran corrupción porque los encargados de administrar esos recursos y las mismas ONG,gastaron el dinero en abrigos de pieles, cachemiras, lencería, comidas en restaurantes de lujo,apuestas y otros,según un informe de la Oficina de Contabilidad Gubernamental,que dio a conocer el diario The Washington Post.Una de estas organizaciones es el Centro para Cuba Libre, dirigida por un individuo llamado Frank Calzón,quien se ha visto en aprietos porque trascendió que su ex colaborador Felipe Sixto,que se había ido a la Casa Blanca como asesor presidencial, tuvo que renunciar acusado de “uso impropio de fondos de la USAID”.
A raíz de esto, la USAID decidió convocar a las ONGs a una licitación de los fondos destinados a la intervención en Cuba.La convocatoria fue bastante secreta, con el objeto de que fueran seleccionadas muchas de las que ya estaban participando del plan,pero parte importante de los fondos será ahora para las ONG de ex países socialistas dispuestas a intervenir en Cuba.Aunque no se conozca un plan similar para otras naciones latinoamericanos cuyos gobiernos no son del agrado de Washington es evidente que también se realizan acciones del mismo tipo.
Hace ya varias décadas que la Fundación Nacional para la Democracia, NED por sus siglas en inglés,creada en tiempos de Reagan,viene desempeñando estass mismas actividades en todo el llamado Tercer Mundo,del que somos parte.Sus fondos se reparten a través del Instituto Internacional Republicano, el Instituto Internacional Demócrata,la organización sindical estadunidense AFL-CIO y una organización empresarial.Ahora que América Latina está recuperando autonomía y avanza hacia su unificación en la diversidad,debe prestar atención a estos elementos y a los que agreguen con el fin de evitar que se salga de control,porque a Estados Unidos le es indispensable para mantener una cuota de poder y competir con Europa y el otro polo que representan Rusia,India y China.
