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Agosto 18, 2026

Erupción petrolera remece la economía mundial

La acelerada escalada de los precios petroleros esta semana sembró dudas en el escenario económico del planeta.  ¿Hasta donde llegarán? se preguntan gobiernos y especialistas, mientras relega a segundo plano otros acuciantes problemas. La patética situación creada en muchas regiones del planeta por la hambruna y el encarecimiento de los alimentos, cedió espacio a las informaciones provenientes de los mercados energéticos, verdaderas rampas de lanzamiento para los precios del crudo.

El sorpresivo descenso de las reservas comerciales de combustibles en Estados Unidos informado este miércoles sirvió de catalizador para impulsar las cotizaciones del oro negro por encima de 135 dólares el barril que se entregará en julio.

En este contexto se ignoró el anuncio de Irán de que aumentará el bombeo de crudo en casi 100 mil toneles diarios este año hecho por el Ministerio de Petróleo del segundo productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y cuarto mundial.

Tras llegar al viernes con un retroceso momentáneo de unos cuatro dólares, el precio del tonel volvió a la carga y se cotizó a ciento 132,19 billetes verdes al concluir la sesión.

Este sábado en Brasilia el presidente venezolano, Hugo Chávez, al examinar la situación del mercado petrolero se pronunció por la estabilización del precio en torno a los 100 dólares el barril.

Al final de la semana el secretario de Energía de Estados Unidos, Sam Bodman, dijo al Congreso que los precios récord del crudo, se deben a que la producción mundial de petróleo ha fallado en ir a la par con la demanda.

Una respuesta indirecta a esta afirmación dio el secretario general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, Abdullah al-Badri, quien consideró en Quito que del hidrocarburo está totalmente loco y culpó del alza sostenida de los precios a los especuladores y a la depreciación del dólar.

La volatilidad no tiene algo que ver con la oferta y demanda, es debido a otros factores, en particular la especulación, sentenció al-Badri.

El funcionario advirtió también que por ahora es imposible dejar de negociar el petróleo en dólares, como demandan muchos miembros del grupo, porque son necesarias muchas transformaciones en el mercado.

Pese a este panorama económico mundial, matizado por los altos precios de los alimentos y el petróleo, el secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, afirmó en Valencia, España, que Latinoamérica vive una bonanza económica “sin precedentes”.

En su opinión los países latinoamericanos cuentan ahora con tasas de crecimiento en torno al cinco por ciento.

AMENAZA DE HAMBRUNA

Estas optimistas declaraciones contrastan con el llamado hecho por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) a un compromiso para afrontar la crisis alimentaría actual, porque si no –certificó- la hambruna crecerá en todo el mundo.

Se trata de un reto de dimensiones colosales, revelan datos del informe semestral de la FAO elaborado con vista a la cumbre que se celebrarán en Roma a mediados de junio para abordar el tema.

Para dar una idea de esas proporciones, la producción mundial de cereales necesita aumentar 50 por ciento para 2030 y la de carne el 85 por ciento, según Hafez Ghanem, director general adjunto del Departamento Económico y Social del organismo.

La gravedad de la situación la corroboró la Reserva Federal, banco central de Estados Unidos, cuando redujo sus previsiones de crecimiento económico para 2008 y revisó al alza los de la inflación, con lo cual disminuyen las probabilidades de un nuevo recorte de las tasas de interés.

Según sus pronósticos, la economía crecerá de 0,3 a 1,2 por ciento.

En cambio, se estima que la inflación crezca en un punto, cuando el mercado energético marca máximos históricos de precios y la crisis alimentaría encarece los costos de los comestibles básicos.