Beijing.- A más de 60 mil muertos se eleva ya el saldo de víctimas mortales por el terremoto que asoló la provincia de Sichuán la pasada semana, informó hoy el primer ministro chino, Wen Jiabao. El jefe de Gobierno presentó el devastador cuadro de los efectos del terremoto al secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, quien llegó hoy en helicóptero hasta el pueblo de Yingxiu, cerca del epicentro.
Ambos recorrieron el poblado, donde muy pocas casas quedaron en pie, y conversaron con algunos de los sobrevivientes de la tragedia.
Wen explicó al visitante que el número de desaparecidos es de unos 30 mil, en tanto que las pérdidas materiales son gigantescas y la cifra de personas damnificadas se cuentan por millones.
Agregó que la nación asiática comenzará los trabajos de reconstrucción tan pronto como sea posible. El primer ministro y el máximo responsable del organismo internacional ofrecieron una rueda de prensa conjunta, en la cual Ban Ki-moon aseguró que todo el mundo respalda a China en esta hora de dolor para prestar su ayuda. También prometió movilizar los esfuerzos de la ONU para socorrer al pueblo chino y para las labores de reconstrucción que vendrán después. Al resumir las tareas de mayor urgencia a la hora actual, tras recorrer por segunda vez varios de los distritos más afectados, Wen Jiabao dijo que son necesarias más tiendas de campaña para poder albergar a quienes se quedaron sin hogar. El gobierno chino ha exhortado a las fábricas de tiendas en el país a redoblar sus esfuerzos para producir tantas unidades como sean posibles. A pesar de esa situación de provisionalidad, las autoridades proyectan crear una escuela primaria por cada mil tiendas y una escuela media por cada dos mil. La otra gran urgencia es prevenir la aparición de epidemias, aunque hasta ahora no se ha reportado el surgimiento de ningún brote, dijo. Además, se trabaja para controlar cualquier fuente de contaminación ambiental que pudiera surgir y para preservar las obras que pertenecen al patrimonio nacional. Wen dijo que se ha prestado atención de urgencia a unos 300 mil heridos y que los más graves han estado siendo trasladados a hospitales en las ciudades.