Cannes.- El cine quedó como pretexto y Cannes sucumbió ante la magia del “Pibe de oro” de Argentina, Diego Armando Maradona, que trajo el fútbol acompañado de un documental sobre su vida del serbio Emir Kusturica. Maradona se atrevió a desafiar en popularidad a las grandes estrellas del celuloide mundial y, la verdad, tuvo mucho éxito. Pasó de largo por la alfombra roja de La Croisette, para luego colocar un balón de fútbol en el centro de Cannes.
Habló del futuro de Ronaldihno y lo que considera una injusticia del Barcelona de apartarlo en un momento de baja, replicó con dureza a Pelé, quien pidió quitarle al “Pelusa” todos sus títulos si se demuestra que consumía drogas en esa época.
Se dio un abrazo con su compatriota y joven astro del Atlético de Madrid Sergio Kun Agüero, quien pasa unos días de vacaciones en esta ciudad de la Cote d´Azur de Francia, y dialogó animadamente con su padrino aquí, Emir Kusturica.
“Es para mí una leyenda viviente, un hombre que transitó de la gloria al infierno, con la entereza de enfrentarse a la vida de nuevo con mucho valor. Un ser humano extraordinario”, declaró el laureado realizador serbio.
Presentó hoy su documental Maradona por Kusturica, muy bien recibido en el Festival, y dio oportunidad al otrora sobresaliente futbolista de expresarse en torno al séptimo arte:
“Soy un gran admirador de Julia Roberts y quisiera encontrarla en el boulevard de La Croisette. Soy capaz de cortarme una mano por Julia Roberts”, dijo sonriente.
Respecto al documental, subrayó visiblemente emocionado: “Emir (Kusturica) me dio el respeto que todos los seres humanos necesitamos”.
Yo hice siempre la vida en mi lugar, cuando hablaba de política en mi familia me escuchaban, pero parece que cuando se hace famoso ya no puede opinar, sobre ciertos temas, como el presidente George W. Bush y Estados Unidos.
“Lo que yo quiero decir a través de la película de Emir es que yo también puedo hablar, que yo también puedo ser la voz de la gente”, acotó.
Acerca del tema de la droga admitió que fueron capítulos muy difíciles en su vida, pero que los pudo asumir sin problemas en la cinta.
“Viví momentos muy duros, muy feos, pero lo bueno es que estoy aquí y que lo puedo contar y que puedo vivir ahora de otra manera”, apostilló.
