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Agosto 18, 2026

Entrevista con José Bodes Gómez

Desde enero está en Chile el periodista cubano José Bodes Gómez y anda enfrascado en reunir datos y testimonios sobre la vida de un colega chileno, Elmo Catalán Avilés, para escribir una biografía de él. Bodes conoció personalmente a su biografiado en los años sesenta y tiene de él un fugaz, pero imborrable recuerdo. Entonces Elmo trabajaba en el diario “Las Noticias de Última Hora” y en otras publicaciones. Años después dejó de ser visto en las redacciones, hizo vida clandestina y finalmente se incorporó a la guerrilla en Bolivia.

El autor de la biografía se propuso, entre otros objetivos, aclarar la última etapa de la vida de Elmo Catalán, que todavía está rodeada de cierto misterio. Sorprendentemente no costó trabajo hacer hablar a un profesional que ha dedicado la mayor  parte de su vida a entrevistar a otros, porque Bodes es harto conversador. 

Pregunta.- ¿Qué lo decidió a escribir la biografía de Elmo Catalán?

Respuesta.- En primer término fue por un motivo personal. Conocí a Elmo en 1964, cuando él trabajaba en la corresponsalía de Prensa Latina en Santiago. Yo soy fundador de Prensa Latina, que el año que viene va a cumplir el 50 aniversario de su creación y en La Habana preparamos un libro de memorias con testimonios y biografías de los periodistas que trabajaron en los primeros años. En esa edición pensamos publicar la biografía de Elmo y de otros compañeros muy queridos por nosotros.

P.- ¿Es la primera vez que escribe una biografía?

R.- Efectivamente, porque antes había escrito sobre otros temas. Tengo libros publicados sobre asuntos relacionados con el periodismo  porque hace casi medio siglo que ejerzo esta profesión. El último, que próximamente será publicado en Cuba, se titula “Los chicos malos” y trata sobre los periodistas norteamericanos y británicos que fueron sancionados por divulgar informaciones sobre la guerra de Irak que molestaron a sus patronos.

P.- Usted dice que conoció a Elmo Catalán en 1964. ¿qué recuerdos conserva de ese encuentro?   
  
R.- Elmo trabajaba en Prensa Latina, como le dije, pero también era relacionador público de la Confederación de Trabajadores del Cobre y había sido jefe de prensa de la campaña presidencial de Salvador Allende en el 64. 

      Recuerdo que me habló mucho de las luchas sindicales contra los consorcios extranjeros que explotaban las minas de cobre. Él parece que ya tenía en mente abandonar la profesión y dedicarse por entero a la vida revolucionaria.

P.- Pero Elmo se fue a Bolivia para luchar con los guerrilleros del Che Guevara y en Chile, como se probó después, existían condiciones para que triunfasen las fuerzas de izquierda. ¿Usted sabe por qué lo hizo?

R.- Bueno, primero déjeme hacerle una corrección. Elmo no pudo pelear junto al Che, lo que le dolió profundamente como le cuenta a la madre en una carta de despedida que escribió en 1970, un mes y medio antes de su muerte. Lo que sí es efectivo que desde 1966 trabajó en la organización de los “elenos”, una rama clandestina del Ejército de Liberación de Bolivia, que funcionó aquí en Chile.

      La decisión de ir a pelear a Bolivia se debe a que, como creía el Che, Bolivia era un país clave para iniciar la guerra de liberación en Sudamérica. En la carta que le hice referencia él dice que no habrá revolución chilena sin que triunfe la revolución boliviana.

P.- Entones ahora hay mejores condiciones porque en Bolivia hay un gobierno izquierdista.

R.- Mire, los tiempos son distintos. Es verdad , como Ud. dice, que en Bolivia llegó al gobierno un movimiento popular que postula cambios profundos en la sociedad y en la economía. Pero la situación en América Latina era otra en los años 60. Entonces se planteaba la lucha armada como vía para hacer la revolución socialista. Ahora hay gobiernos de los llamados de izquierda en varios países de la región. Y es muy probable que otros se sumen a los cambios a medida que los pueblos decidan elegirlos. Es decir,  que ahora los cambios vienen por las urnas.

      Pero, permítame terminar la respuesta anterior.

      En Chile triunfó un gobierno de izquierda en 1970, pero tres años después fue derrocado por las fuerzas armadas. Tome nota: fue por las armas que derribaron un gobierno electo constitucionalmente. O sea, la derecha se ha valido de las armas cuando le convino, pero si la izquierda apela a la violencia la .persiguen como ilegal y subversiva.

P.- Otra pregunta. Yo he escuchado a algunos políticos considerados de izquierda que dicen que después de la derrota del Che, la guerrilla estaba condenada al fracaso en Bolivia. ¿Usted qué opina?

R.- Bueno yo no soy político profesional, y menos especialista en guerrillas, pero tengo experiencia y usted también entenderá que los cambios revolucionarios no se producen de un día para otro. Tardan años y algunos se gestaron durante siglos. Fíjese cuánto tardó la lucha de los esclavos por su libertad en África, América Latina y en los mismos Estados Unidos. No se impaciente, cambios y cambios que transformen la sociedad siempre va a haber, porque la humanidad no puede permanecer estática.        

¿Usted no cree? Y le hago esta pregunta porque soy periodista y me gusta hacer entrevistas.

P.- Dejémoslo ahí. Ahora el entrevistado es usted. Por cierto, dice que la biografía de Elmo es la primera que ha escrito. ¿Qué experiencias tiene de este primer intento?

R.- ¡Inimaginables!  Yo estoy acostumbrado a la investigación  en el periodismo. Ese libro del que le hablé, “Los chicos malos”, lo hice después de consultar decenas de sitios web y periódicos digitales en todo el mundo. Y sin moverme de frente al computador. 

       No le voy a negar que con la biografía de Elmo también busqué lo que había en Internet, pero las fuentes principales son las ediciones de los diarios y revistas chilenos de la época. Las Noticias de Última Hora, El Mercurio, Punto Final, fueron los que más revisé. Pero óigame, para este trabajo no hubo algo más valioso que las entrevistas personales. He hablado con periodistas de la vieja generación, y que me disculpen las damas, con varios de sus compañeros en la vida clandestina, en la guerrilla.Y también con su hijo mayor, que se llama igual que él, y con la primera esposa, madre de dos hijos suyos.    

P.- Dicen que Elmo era muy enamorado…

R.- Por los testimonios que tengo pienso que llamaba la atención de las mujeres en forma natural, sin que tuviera que esforzarse mucho en seducir.  El resto lo dejo a quienes pueden dar una opinión más concreta. ¿Entiende?

P.- Prosigamos. También se conocen diferentes versiones sobre la forma en que murió. ¿Usted ha podido verificado estas versiones?

R.-Hay dos fundamentalmente. Una dice que a Elmo y su compañera Jenny Koeller, dirigente universitaria boliviana, los mató un traidor del Ejército de Liberación Nacional. La otra sostiene que a los dos revolucionarios los capturaron las fuerzas de seguridad bolivianas con el apoyo de la Agencia  Central de Inteligencia, ya sabe, la CIA. Los torturaron para que hablaran y finalmente los asesinaron.

P.- ¿Cuál de las dos cree usted  que dice la verdad?

R.- Las dos se complementan si uno compara una con otra. Hay datos que  no se pueden verificar porque ocurrieron en círculos muy secretos, los oficiales, y otros en ambientes clandestinos, los de Elmo y Jenny. Las autopsias confirmaron que a ella la mataron con un golpe que le fracturó la base del cráneo, después de ultrajarla. Sobre Elmo hay la sospecha que fue envenenado.

Pero aquí termino de contarle lo que fui conociendo mediante la investigación que hice, porque para enterarse de mis conclusiones tendría que leer la biografía.

P.- ¿Y se va a publicar aquí en Chile?

R.-  Todavía no sé, pero pienso, sinceramente, que para los chilenos va a resultar de interés el poderla leer.       
 
P.- ¿Tiene ya el título?

R.- La biografía se va a llamar “En la senda del Che”. Me parece que es el título más adecuado para la biografía de un hombre que desde su juventud quiso luchar por los cambios revolucionarios. 

P.- Muchas gracias, José.  

                                                __________________
Datos biográficos:

José Bodes Gómez (La Habana, 1935) es un periodista de larga data y un escritor de reciente irrupción.

En la última década publicó cuatro libros: “Perón-Fidel-Línea directa”, con dos ediciones en Argentina; “Mate y ron” (coautor), libro de anécdotas sobre el Che Guevara; “El estilo cablegráfico”, para estudiantes de periodismo; y “Los chicos malos”, un informe de la censura de prensa en la guerra de Irak.

Durante su carrera de corresponsal trabajó en las oficinas de la agencia de noticias Prensa Latina en Santiago de 1990 a 1994. Anteriormente realizó la misma función en Moscú, Buenos Aires y Lima.

En 1964 visitó Chile por primera vez para participar en un seminario de periodismo especializado patrocinado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de las Naciones Unidas. En 1972 reportó la III UNCTAD, celebrada  en Santiago.

De paso por nuestra capital, fue testigo del “tanquetazo”, primer intento de golpe militar contra el gobierno de Salvador Allende.

La biografía de Elmo Catalán que acaba de concluir, es su primera experiencia en este género. Como en trabajos anteriores se combinan las características del periodismo de investigación y los elementos de la literatura narrativa, que sin duda son del agrado de muchos lectores.

El relato transita por la vida del periodista chileno hasta su muerte, cuando estaba a punto de tomar las armas en la guerrilla boliviana. El último capítulo tiene un título sugerente: “Un secreto muy oculto”.

José Bodes se adentra en el misterioso crimen de Cochabamba y lo investiga mediante diversos testimonios y documentos. Los hechos, ocurridos en junio de 1970, despertaron tal interés en nuestro país que durante varios días ocuparon espacios destacados en diarios tan antagónicos como “El Mercurio” y “Las Noticias de Última Hora”.