Santiago.- El presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM), Rabindranath Quinteros, aseguró que los alcaldes cuentan con la “autonomía” necesaria para distribuir ‘la píldora del día después’, pero que no se los puede obligar a hacerlo. “Nosotros debiéramos entregarla gratuitamente (‘la píldora’) en nuestros consultorios. Los municipios tenemos atribuciones para tener políticas de salud diferentes a la del ministerio de Salud, por nuestra autonomía”, sostuvo Quinteros a la Radio Cooperativa.
Sin embargo, el alcalde de Puerto Montt aseguró que es una decisión que se verá “municipio por municipio, porque yo no se lo puedo imponer a un alcalde que no esta dispuesto a entregar la píldora”.
Respecto de las críticas realizadas por la iglesia a la entrega del fármaco en consultorios públicos, el edil aseguró que es “respetable, pero no todos estamos de acuerdo con esa posición”.
Acerca de la situación en los municipios respecto de la entrega gratuita de ‘la píldora’, Quinteros dijo que “dentro de la semana, con la información que nos entregue el departamento jurídico nuestro, la cosa se va a ir aclarando”. MUJERES CONVOCAN A PROTESTA Para el próximo martes 29 de abril se espera que centenares de personas, especialmente mujeres y jóvenes, concurran a obispados y arzobispados del país para pedir que la Iglesia Católica los excomulgue. El inédito movimiento de protesta ciudadana, que se está coordinando a través de internet, busca evidenciar el descontento de los fieles con la postura que la institución ha asumido frente a la píldora del día después, llamando a los órganos públicos a no distribuirla, a las farmacias a no venderla, a los médicos a prescribirla y los fieles a no usarla. La campaña es organizada por el colectivo Mujeres Públicas, parte del Movimiento por la Defensa de la Anticoncepción, y en ella se han inscrito hasta el momento más de 500 personas, que han llenado una carta tipo que se solicita al mail pidamoslaexcomunion@gmail.com. Lorena Etcheberry, vocera de la organización, explicó que la protesta es motivada por la influencia de la Iglesia en temas de sexualidad. “Cada vez que no le gusta una determinada política, logra prohibirla, como fue el caso de las Jocas y ahora de la píldora”, dijo, agregando que a ellas les da “rabia que la Iglesia se meta en temas de políticas públicas de salud, (en los) que en realidad no tiene porque tener injerencia”. La Iglesia rechaza de plano los métodos de anticoncepción de emergencia por considerarlos abortivos, planteamiento que reiteró el pasado viernes en el mensaje final de la 95ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal. “Nuestro compromiso con la vida humana nos llama a rechazar tanto su distribución en el sistema de salud pública como su comercialización en farmacias”, afirmó la instancia. Los obispos mantienen esta posición, pese a diversos sondeos de opinión que confirman que una gran mayoría de chilenos se opone al fallo del TC. “La verdad no se construye con opinión pública mayoritaria o minoritaria”, replicó el presidente de los obispos, Alejandro Goic. GOIC: GRAVE DESCONOCER FALLO El presidente de la Conferencia Episcopal, Monseñor Alejandro Goic, calificó de “grave” la postura de algunos alcaldes que están planeando la distribución de la píldora del día después”, pese al fallo del Tribunal Constitucional que establece la prohibición de su entrega. “Es muy complicado cuando en un país se empiezan a desconocer los acuerdos de las instituciones legítimas. El pasado reciente nos muestra la gravedad de aquello (…) A mí me preocupa profundamente que se esté incitando a una cosa de esa naturaleza a desobedecer un fallo”, dijo hoy el Presideente de la Conferencia Episcopal. Monseñor Goic explicó que si el caso fuera el inverso, y el dictamen del TC permitiera su libre distribución, “probablemente hubiéramos expresado nuestro desacuerdo, pero no habríamos estado llamando a desacatar un fallo del tribunal, porque eso el caos”. Según el alto prelado con el uso de este fármaco cabe la posibilidad de que se impida “la anidación” y por tanto la “gestación de una vida”, razones por las cuales, afirmó que no debiera ser entregada ni por “el sector privado ni en el sector público”. Goic refirió la iniciativa de un grupo de mujeres que amenazaron con excomulgarse en señal de protesta contra lo que consideran una intromisión de la iglesia católica en su planificación familiar: “Tiene poco de católica, porque un católico tiene como principio fundamental, y es lo que sostenemos en nuestra declaración, que la vida es sagrada”, puntualizó.