Los proyectiles que dieron muerte a Catrileo habrían provenido del arma institucional que portaba Ramírez Espinoza la madrugada del jueves 3 de enero, cuando el joven ingresó en el predio del agricultor Jorge Luchsinger, con el grupo indígena Lleupeko Vilcun.
En tanto, hasta el cuartel de la Policía de Investigaciones de Temuco llegaron los padres del fallecido estudiante de Agronomía para entregar antecedentes que permitan esclarecer la muerte del universitario.
El informe de la autopsia médico-legal practicada al cuerpo de Matías Catrileo originó una controversia acerca de la trayectoria del proyectil que le causó la muerte.
La autopsia del Servicio Medico Legal (SML) concluyó que la bala disparada por una subametralladora UZI atravesó el hueso del dedo índice izquierdo, perforó el pulmón del mismo lado y salió por la espalda a la altura del bajo omóplato.
En el certificado de defunción, extendido por el Registro Civil, al describir la causa de muerte, se indica: “traumatismo abdominal por proyectil de arma de fuego. Homicidio”, sin indicar la hora de la muerte.
El informe no coincide con el de peritos forenses criminalísticos de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones, luego del peritaje efectuado el mismo día de la muerte.
La policía concluye que la trayectoria del proyectil fue exactamente a la inversa de lo que sostiene el Médico Legal; es decir, ingresó por el bajo omóplato, atravesó el pulmón izquierdo, salió por el abdomen y perforó el dedo índice de la mano del mismo lado. No obstante, para todos los efectos legales, se informó, el peritaje válido es el que practica el SML.
