google-site-verification: google096975d001c6a771.html
Agosto 18, 2026

Inauguran memorial por víctimas de matanza de Santa María

Santiago.- El estado chileno pidó perdón al país al inaugurar el memorial en homenaje a los obreros asesinados: “Nunca más”, dijo el ministro del Interior Belisario Velasco, lamentando la política de crímenes de las antiguas autoridades del país. Un nuevo “nunca más”, esta vez con motivo de la conmemoración de los 100 años de la matanza de la escuela Santa María de Iquique, salió de los labios del jefe de gabinete de la presidenta Michelle Bachelet.

Velasco encabezó el acto de homenaje a los obreros asesinados, que concluyó con la inauguración de una plaza memorial en el cementerio número 3 de la ciudad portuaria.

El ministro del Interior pidió perdón a nombre del Estado chileno y expresó la voluntad de que no se vuelvan a repetir estos crímenes propiciados por la autoridad. Además, aludió a los 40 millones de pesos que facilitó el gobierno de Michelle Bachelet para la construcción del memorial y dijo que solicitarán fondos adicionales para realizar las pericias de recuperación de los cuerpos de estos “hijos del salitre”.

Velasco destacó la diferencia que existe entre el trato que recibían los trabajadores en 1907, y lo que sucede actualmente. Precisó que esta fecha, como las actividades que se realizan para recordar el centenario de la matanza “deben servir para que nunca más en este país vuelvan a suceder hechos de este tipo, que incluso fueron autorizados por el Ministerio del Interior”.

Historia de la masacre

Santa María de Iquique es probablemente la más conocida y una de las más brutales matanzas obreras ocurridas en Chile en su historia. Ocurrió el 7 de diciembre de 1907 en la escuela de este nombre donde habían sido destinados por las autoridades los obreros que bajaron de la pampa en protesta por sus pésimas condiciones laborales.

Frente a la negativa de los trabajadores de deponer la huelga, y ante la inestabilidad económica que representaba para el país la posibilidad de que más obreros se sumaran a la paralización, desde el gobierno vino la orden de terminar a toda costa el problema, cuestión que se tradujo en un inicio del fuego que dejó un número indeterminado de fallecidos, que distintas fuentes detallan entre 200 y más de tres mil.

Después de esto, el hecho quedó virtualmente olvidado hasta que en 1970 el compositor Luis Advis compuso su famosa Cantata que entregó para su interpretación al conjunto Quilapayún, dando a conocer este drama a las nuevas generaciones, en un contexto propicio a la sensibilidad por las luchas sociales.

 Más tarde la masacre ha sido retomada en otras formas artísticas como las novelas “Santa María de las Flores Negras” (2002), de Hernán Rivera Letelier (en cuyo texto se basó una película dirigida por Marcelo Ferrari) y “El Invasor” (1997), de Sergio Missana, centrada en el proceso judicial contra Antonio Ramón Ramón, el anarquista español que intentó un frustrado ajusticiamiento contra el militar sindicado como el principal responsable de la orden de fuego: el general Roberto Silva Renard.