Otro extremo opuesto, el pequeño agricultor, de poca superficie, también puede soñar. Alta tecnología, productos de calidad, trabajo familiar, la empresa al lado de la casa, 10, 12 o 15 productos procesados y frescos, que aminoran cualquier riesgo como, por ejemplo, fruta deshidratada, mermeladas de frutas, hortalizas de todo tipo, huevos de gallina, carne de gallina, leche, queso, etc. Todo esto, bajo estrictas normas de calidad internacional y contratadas sus compras con algunos restaurantes u hoteles locales de alta calidad y unas cuantas familias también en el pueblo más cercano, donde se le lleva el pedido contratado todas las semanas a sus casas, es decir, de la misma o de mejor calidad o más frescos que los productos del supermercado vecino. Esta agricultura, de tanto trabajo como la primera pero con mucho menor riesgo, da la posibilidad de un mayor afiatamiento familiar, de una mejor distribución del ingreso en la comunidad y, por lo tanto, de una mejor posibilidad de enriquecimiento personal o espiritual del grupo familiar.
Una persona sesgada a la antigua podría decir capitalismo v/s comunismo. Una persona moderna no sesgada partidariamente a la antigua podría decir: riqueza, alto riesgo, alto perfil v/s rentabilidad estable, austeridad, riqueza interior, vida familiar.
Hugo Ortega T.
Director
Escuela de Ingeniería en Agronegocios
