Berna.- El partido populista, xenófobo y antieuropeo Unión Democrática de Centro (UDC), parece ser nuevamente puntero en las elecciones generales suizas de hoy, una vez cerrados los colegios electorales. La UDC resultó la formación política más votada en 2003 y su líder, el multimillonario Christoph Blocher, ocupa el ministerio de Policía en el gabinete saliente.
Adelantado el escrutinio gracias a que gran parte del electorado comenzó a votar hace tres semanas por correo, las proyecciones de la televisión indican que la UDC podría alcanzar el 27,3 por ciento de los sufragios.
Ese resultado es de seis décimas de punto porcentual por encima del alcanzado en 2003 y coincide con los pronósticos de las encuestas de intención de voto previas a la consulta, durante la cual la UDC desarrolló una campaña polémicamente xenófoba.
Le seguía el Partido Socialista, con el 21,7 por ciento, una pérdida de 1,6 puntos frente a los de hace cuatro.
A seguidas se colocaban los Radicales y Democristianos, con alrededor del 15 por ciento de los sufragios, y en último lugar los Verdes, que se hizo con el 10 por ciento. Los ecologistas no cuentan con representantes en el Consejo Federal (gobierno).
El avance de los Verdes es atribuido a las preocupaciones de los suizos por el cambio climático y el medio ambiente.
A pesar de que no se esperaba una masiva votación del electorado atribuido a su cansancio luego de sucesivas consultas en este año, al parecer participó al menos una mitad de los 4,5 millones de censados.
En esta oportunidad se renuevan proporcionalmente los 200 escaños al Consejo Nacional (cámara baja) y los 46 del Consejo de Estado.
Los suizos se gobiernan desde hace 46 años por una llamada “fórmula mágica”, consenso alcanzado por sus principales fuerzas políticas para repartirse los siete ministerios de su Ejecutivo, y rotarse la presidencia de la Confederación Helvética.
