El ministro agregó que se trabajará en el lugar, a un kilómetro y medio al noreste del Lago Rapel, “hasta que sea necesario”.
“Hemos llegado hasta esta quebrada en que conjuntamente con los imputados, quienes la han reconocido como tal, las características geográficas del lugar y las características morfológicas de la quebrada nos permiten suponer que aquí se efectuó la ejecución de alguna persona”, afirmó.
Además de estos hallazgos, también se encuentran 130 municiones, las que, aparentemente, pudieron haber sido usadas para el asesinato de los 22 campesinos el 16 de octubre de 1973.
En el lugar trabajan 25 peritos, entre personal de Carabineros, Investigaciones y del Servicio Médico Legal (SML).
Los hallazgos en la quebrada Los Arrayanes, parte del fundo Cerro Alto, han sido posibles gracias a los datos aportados por ex integrantes de las patrullas militares que apresaron a los ahora detenidos desaparecidos.
