Santiago.- Ubicado en plena Calle de las Artes (Ernesto Pinto Lagarrigue), el Centro Bellavista abrió sus puertas el jueves 6 de septiembre con el espectáculo de teatro transformista Cabaret Tropical, de Los Hermanos Quintana.
Un homenaje al espectáculo cubano de los años 50, con orquestas tropicales, crooners y lady crooners, boleros como Bésame Mucho y Vereda Tropical, chicas con plumas y un animador, conforma el mundo de Cabaret Tropical. Este espectáculo transformista, lúdica puesta en escena de Los Hermanos Quintana, propone un viaje al recuerdo y al inconsciente colectivo y el 6 de septiembre inauguró el Centro Bellavista, sala que se une al circuito teatral.
Los responsables del espectáculo son Los Hermanos Quintana, David (33) y Fernando (34), dúo de actores transformistas argentinos, herederos de la tradición del grupo Caviar, liderado por el conocido Jean Francois Casanovas. Su propuesta es sofisticada e implica perfecta fonomímica, gran producción de vestuario, guiños a películas y humor desopilante.
Sobre Cabaret Tropical, que Los Hermanos Quintana llevan ensayando ya dos meses en forma intensiva, David, director del grupo, dice que es un gusto personal: “Me gusta el mundo de Cuba de los años 40 y 50, con el mambo, el cha-cha-cha y las orquestas inmortales”.
Cuenta que hay glamorosos 50 cambios de vestuario en la puesta en escena y que la estructura se arma, como ya es tradicional en sus espectáculos, con trozos de películas, coreografías y fonomímica.
Como gran novedad se incorpora el actor Christian Zúñiga, quien hace de animador. Los acompañan, además, Carlos Chacón (actor transformista) y las bailarinas Sandra Liendo y Nicole Ortiz.
La acción trascurre aprovechando la hermosa escalera del Centro Bellavista, y mientras el público, sentado en torno a pequeñas mesitas redondas, disfruta de un pisco sour gentileza de la casa.
Los Quintana llegaron a Chile hace 4 años huyendo de la crisis económica argentina. En Santiago partieron en el circuito gay hasta que hace cinco meses Raúl Llovet los reclutó para su Teatro Bellavista, donde llevan 5 meses con su obra Clásico, a tablero vuelto.
Centro Bellavista:
El año pasado, el actor y director Raúl Llovet (formado en la Universidad Católica) se enteró de que la enorme casa de Ernesto Pinto Lagarrigue 154, donde funcionaba el Club Tantra, salía a remate. Y como la calle estaba tomando una energía nueva con el Teatro Aparte y el Sidarte, Llovet se entusiasmó con la idea de convertir la casona en un espacio multiuso.
Remató la propiedad de 700 metros cuadrados construidos en 92 millones de pesos, que obtuvo de sus ahorros y de préstamos bancarios, y puso manos a la obra en convertirla en un espacio que pudiera albergar múltiples expresiones artísticas.
Centro Bellavista:
El año pasado, el actor y director Raúl Llovet (formado en la Universidad Católica) se enteró de que la enorme casa de Ernesto Pinto Lagarrigue 154, donde funcionaba el Club Tantra, salía a remate. Y como la calle estaba tomando una energía nueva con el Teatro Aparte y el Sidarte, Llovet se entusiasmó con la idea de convertir la casona en un espacio multiuso.
Remató la propiedad de 700 metros cuadrados construidos en 92 millones de pesos, que obtuvo de sus ahorros y de préstamos bancarios, y puso manos a la obra en convertirla en un espacio que pudiera albergar múltiples expresiones artísticas.
Hoy, después de alrededor de 8 meses de trabajo, el Centro Bellavista está listo. Hasta la fecha, Raúl Llovet ha invertido aproximadamente 190 millones de pesos en total en sacar adelante el proyecto, y está ansioso de contar sus planes a futuro. “Me gustaría que el Centro Bellavista fuera un espacio multifuncional, que tuviera la capacidad de albergar diferentes expresiones artísticas, especialmente teatro. Y, por supuesto, que llegue a contar con una infraestructura técnica de mucha calidad y tecnología que permita apoyar estas expresiones y que el público pueda disfrutarlas al máximo”, dice.
