Andrade indicó que el no puede explicar por qué se hicieron estas críticas al interior de una reunión. “No soy parte de ese mundo, en consecuencia, quien tiene que explicarlo son quienes se expresaron. A mí me preocupa que más allá de la crítica política, que cualquier Gobierno tiene que estar dispuesto a enfrentar, asumir y discutir por cierto, me preocupan ciertos atisbos de ofensas”, precisó.
El ministro del trabajo dijo que las críticas demuestran “una cierta incapacidad de comprender que hoy día el tema laboral está inserto en una discusión un poquito más amplia, que tiene que ver con algo que muchos otros actores han puesto de manifiesto en el debate, que es el tema de la desigualdad, el tema de ciertas inequidades que hay que enfrentar y en consecuencia quien no quiera asumir que ese es el debate que hoy día está planteado en la sociedad chilena, por favor no es el ministro del Trabajo el que lo ha puesto. Es la Iglesia, es un conjunto de otros actores, gente muy relevante en el debate público. Insisto, quien no quiere hacerse cargo de esa realidad está viviendo en un país que es distinto”.
Afirmó que a los empresario carecen de una mayor autocrítica, para poder llevar a cabo tareas como la dejar en el pasado a aquellos que abusan de sus trabajadores, por lo que expresó que “si nosotros no partimos de la base que tenemos ciertas dificultades en el ámbito de las relaciones laborales que es necesario enfrentar y entre todos pesquisar aquellas alternativas que sean más adecuadas para solucionarlas, evidente estamos en un proceso difícil de enfrentar”.
Reconoció que en sus conversaciones con los dueños de empresas ha escuchado “de parte de ellos un cierto reconocimiento, que efectivamente hay sectores de las industrias en donde estas cosas persisten e incluso me he permitido pedirles que nos ayuden a enfrentarlas de buena manera, con prácticas adecuadas, etcétera”.
