Washington.- El presidente George W. Bush intenta hoy convencer a la opinión pública estadounidense de que su estrategia en Irak es correcta, en medio de un creciente malestar en el país por el conflicto bélico. En un discurso anoche, el mandatario trató de aplacar las críticas de la oposición demócrata, que controla el Congreso, al anunciar una retirada parcial de las tropas estacionadas allí. Bush señaló que serán evacuadas cinco de las 20 brigadas desplegadas en ese país árabe, antes de concluir el verano del próximo año, aunque rechazó un repliegue total.
Cuanto mayor sea nuestro éxito, más uniformados podrán retornar, manifestó el jefe de Estado, quien enfrenta una fuerte presión de los demócratas y la opinión pública para sacar a todo el contingente de Irak.
Durante su alocución Bush intentó convencer a los norteamericanos de supuestos éxitos del Pentágono en esa nación del Golfo Pérsico, algo desmentido días atrás por un informe de un organismo dependiente del Capitolio.
En ese sentido expresó que hay más tranquilidad en las conflictivas provincias de Al Anbar y Diyala, bastiones de la insurgencia.
Asimismo, volvió a relacionar la guerra en ese país con su autoproclamada campaña contra el terrorismo, al estimar que una retirada prematura será una victoria para la red Al Qaeda.
Algunos dicen que los avances que estamos registrando en Irak llegan demasiado tarde. Se equivocan. Nunca es tarde para darle un golpe a Al Qaeda, manifestó.
La iniciativa de Bush es anunciada dos días después de la comparecencia ante el Congreso del jefe militar del Pentágono en Irak, David, Petraeus, y del embajador norteamericano allí, Ryan Crocker, quienes fueron duramente cuestionados por la bancada demócrata y varios republicanos.
Ya los liberales expresaron que el retorno parcial no les satisface, y demandaron a la Casa Blanca un cambio de la estrategia para Irak.
