Traición parece ser la palabra adecuada para explicar el divorcio entre la ilusión que tuvieron los fieles electores que han entregado su voto a presidentes(as), diputados y senadores de la Concertación, con la voluntad de estos, expresada en los actos que han llevado a cabo en el ejercicio del poder. Lamentablemente la claridad que existe del repulsivo comportamiento de las cúpulas partidistas involucradas en esta colosal operación política, no ha sido transmitida al pueblo, que de tener conciencia de ello, no seguiría entregándoles su irrestricto apoyo.
Así como los ofendidos preguntan donde están sus muertos, y se hace sano conocer los nombres de los criminales, así de necesario es preguntar a los traidores el porqué lo han hecho y dar a conocer en consecuencia, sus nombres y el partido al cual pertenecen.
Todo comenzó con las 54 reformas a la Constitución del 80, votadas en el plebiscito que se hizo seguidamente del triunfo del NO, donde “…dicho liderazgo procedió en forma inédita a regalarle a la derecha la segura mayoría parlamentaria simple que le aguardaba al inminente presidente Aylwin, de haberse mantenido intocados los artículos 65 y 68 de la Constitución del 80” (1). Y aún no termina, puesto que hoy x hoy se está hablando de un gran acuerdo nacional, que sabe quién, qué sorpresas nos traerá.
Es urgente conocer a fondo y en detalles este comportamiento político, es tema para la investigación, para que jóvenes que tengan interés en la ciencia política realicen sus tesis de grado. Existen las actas de las reuniones de todas las negociaciones en que se ha necesitado quórum calificado para hacer reformas constitucionales. Los hombres que allí han participado están vivos y es poco probable que se nieguen a colaborar con el esclarecimiento de la verdad.
Los trabajadores necesitan saber cómo es que sus elegidos negociaron las reformas laborales que permiten sus sueldos miserables, el pueblo quiere saber cómo es que su país está entre los países en que es menos equitativo el ingreso de las personas, cuando desde siempre las cúpulas políticas concertacionistas condenaron el capitalismo salvaje que lo produce. Los ciudadanos de la república de Chile necesitan saber cómo es que se actúa en política de manera tan peculiar, cómo es que una casta de políticos se hace del poder con el solo fin de detentarlo para sí, engañando para conseguirlo a millones de electores.
El actual gobierno, se obsesiona con los síntomas de la pobreza, sus técnicos elaboran complejos cuestionarios para ocultarla, para decir que existen avances en asistencia social, en protección social, etc. Sin embargo, el paciente está ahí enfermo por una causa que se está negando. Y que todo el mundo sabe cual es. El modelo económico necesita de la existencia de la pobreza para acumular riqueza, para evitar la inflación que generaría un aumento significativo del ingreso de los pobres, para un sin número de razones que explican lo necesario de que exista.
Marginados, humillados, abandonados. Esa es la suerte que se reservó para los hombres que tienen el rol de ser pobres. Apostaron toda su suerte a los partidos que los traicionaron, que los dejaron en la miseria social y política, pese a ello, aún conservan el derecho a voto.
Si fuera posible la existencia de una alianza de todos los marginados, un frente popular que acoja a los líderes de los trabajadores organizados, de los militantes que hayan caído en cuenta de la traición de sus cúpulas. Si fuera posible que el PC, el PH y todos los partidos y movimientos de lo que se llama Izquierda extraparlamentaria confluyeran con generosidad a compartir en una lista electoral que compita con las otras 2 alianzas con cierto éxito, acaso sería el inicio de la ruptura de un sistema electoral diseñado para la existencia de 2 listas relevantes.
(1) Artículo publicado en El Clarín.cl escrito por Felipe Portales, el 6 de septiembre de 2007
Todo comenzó con las 54 reformas a la Constitución del 80, votadas en el plebiscito que se hizo seguidamente del triunfo del NO, donde “…dicho liderazgo procedió en forma inédita a regalarle a la derecha la segura mayoría parlamentaria simple que le aguardaba al inminente presidente Aylwin, de haberse mantenido intocados los artículos 65 y 68 de la Constitución del 80” (1). Y aún no termina, puesto que hoy x hoy se está hablando de un gran acuerdo nacional, que sabe quién, qué sorpresas nos traerá.
Es urgente conocer a fondo y en detalles este comportamiento político, es tema para la investigación, para que jóvenes que tengan interés en la ciencia política realicen sus tesis de grado. Existen las actas de las reuniones de todas las negociaciones en que se ha necesitado quórum calificado para hacer reformas constitucionales. Los hombres que allí han participado están vivos y es poco probable que se nieguen a colaborar con el esclarecimiento de la verdad.
Los trabajadores necesitan saber cómo es que sus elegidos negociaron las reformas laborales que permiten sus sueldos miserables, el pueblo quiere saber cómo es que su país está entre los países en que es menos equitativo el ingreso de las personas, cuando desde siempre las cúpulas políticas concertacionistas condenaron el capitalismo salvaje que lo produce. Los ciudadanos de la república de Chile necesitan saber cómo es que se actúa en política de manera tan peculiar, cómo es que una casta de políticos se hace del poder con el solo fin de detentarlo para sí, engañando para conseguirlo a millones de electores.
El actual gobierno, se obsesiona con los síntomas de la pobreza, sus técnicos elaboran complejos cuestionarios para ocultarla, para decir que existen avances en asistencia social, en protección social, etc. Sin embargo, el paciente está ahí enfermo por una causa que se está negando. Y que todo el mundo sabe cual es. El modelo económico necesita de la existencia de la pobreza para acumular riqueza, para evitar la inflación que generaría un aumento significativo del ingreso de los pobres, para un sin número de razones que explican lo necesario de que exista.
Marginados, humillados, abandonados. Esa es la suerte que se reservó para los hombres que tienen el rol de ser pobres. Apostaron toda su suerte a los partidos que los traicionaron, que los dejaron en la miseria social y política, pese a ello, aún conservan el derecho a voto.
Si fuera posible la existencia de una alianza de todos los marginados, un frente popular que acoja a los líderes de los trabajadores organizados, de los militantes que hayan caído en cuenta de la traición de sus cúpulas. Si fuera posible que el PC, el PH y todos los partidos y movimientos de lo que se llama Izquierda extraparlamentaria confluyeran con generosidad a compartir en una lista electoral que compita con las otras 2 alianzas con cierto éxito, acaso sería el inicio de la ruptura de un sistema electoral diseñado para la existencia de 2 listas relevantes.
(1) Artículo publicado en El Clarín.cl escrito por Felipe Portales, el 6 de septiembre de 2007
